Mérito tiene siempre seguir año tras año intentando formar a los pequeños futbolistas a través de un balón pero este se multiplica para clubes como el Trinitarios, que debe luchar con sus armas, que no incluyen la hierba artificial como sí hacen la mayoría. Y más aún mantenerse en Primera Provincial, como lo hacen en la categoría infantil.
Esto no sería posible sin el binomio que forman los directivos y entrenadores y los propios jugadores. El sentimiento azulón es, en muchos casos, superior a cualquier otra cosa y desde este equipo, por ejemplo, lo demuestran. Y lo van a hacer, salvo situación extraña de última hora, volviendo a salvarse y permanecer el equipo en Primera.
Esto, eso sí, no es el principal objetivo desde el club, que saben que lo verdaderamente importante es seguir formando equipos para después formar a los jugadores. Y en eso se encuentran también esta temporada, en intentar aprender fútbol y, a través de él, también ciertos valores como el compañerismo o el sacrificio, tan necesarios dentro y fuera del terreno de juego.
Precisamente, el campo de fútbol en el que entrenaban tres días hasta Navidad y dos desde entonces, es un arma del equipo donde se pueden aprovechar de la poca costumbre del resto en jugar en espacios como este. Además, en su caso, tampoco notan demasiado el jugar fuera, en campo de hierba, ya que su propuesta siempre es la de tocar, aunque en casa, afirman, quizás intenten presionar más al rival para hacerle las cosas complicadas.
La filosofía del toque no es otra que la de la diversión. Tienen claro que todos deben disfrutar del fútbol, objetivo último del club, y seguir con la misma ilusión y, para ello, consideran necesario que todos entren en contacto con el balón. Además, esa diversión también repercute luego en el fútbol que se practica y en el aprendizaje, siempre más fácil y rápido con una sonrisa.
Por ello, aunque a todos les guste ganar en todos los partidos, la satisfacción es plena en el seno del equipo. También porque saben que el objetivo que podían llegar a tener en cuanto a resultados lo van a conseguir en una liga muy complicada con casi la mitad de futbolistas de primer año. Esto, en infantiles, es mucho decir porque el acomodo a las nuevas dimensiones y reglas del fútbol siempre es complicado. De esta manera, solo queda acabar la temporada con la misma ilusión y comenzar a preparar la siguiente con aún más: más compañerismo, más esfuerzo, más diversión y más equipos. “Mientras podamos, seguiremos intentándolo”.
La plantilla está formada por Pedro y Jaime (porteros); Diego, Mores, David, José, Sergio y Álex (defensas); Brajan, García, Luis, Yeray, Víctor y Adrián (centrocampistas); Dieguito, Iván y Hugo (delanteros); Beni y Carlos (entrenadores).




