Todo comenzaba, como cualquier tarde soleada futbolera de verano, con la afición de Unionistas de Salamanca yendo al Reina Sofía. Algunos en solitario, otros con los niños, y otros, lógicamente, con los amigos. Y es que hoy era un día especial, no solo era el enfrentamiento de dos de los equipos más grandes de la región, sino que se presentaba a todo el equipo a los cientos de salmantinos que acudieron al Reina.
En la primera parte, ambos conjuntos se respetaron en todo momento, poquito fútbol, pero con los locales buscando el gol que abriese el marcador. No pudo llegar en los primeros 45 minutos, e incluso hubo un gran susto cuando el Valladolid Promesas hizo el primer gol, que anuló el juez de línea por un posible fuera de juego.

No sería hasta el minuto 83 cuando el árbitro pitaría un penalti a favor de los locales, que anotaba sin problema Pau Martínez desde los once metros, haciendo soñar con la victoria al equipo blanquinegro.




