Más brillante que nunca. Unionistas estrenaba pantallas LED y marcadores en el Reina Sofía y brilló con luz propio ante el Bilbao Athletic. Ni siquiera la nefasta actuación arbitral opacó la victoria por 3-2 de los charros.
Dani Llácer repitió once inicial. Y acertó. Unionistas hizo en los diez primeros minutos lo que debe hacer cualquier equipo en casa: empujar, apretar al rival y conectar con su animosa afición. El cóctel no dio el resultado del gol, pero sí dejó un buen sabor de boca. Con Gorka y De la Nava apretando muy arriba, la primera ocasión la tuvo Pau Martínez. El ‘10’ apretó al portero rival, que golpeó el balón en De la Nava, y el disparo de Pau Martínez no fue gol porque tocó ligeramente en Jon de Luis.

Tras los quince minutos iniciales, el Bilbao Athletic fue tomando el control del choque. Sin Olabarrieta, lesionado nada más comenzar, pero con Ibon Sánchez. El atacante bilbaíno encontró la espalda a la defensa charra, recortó ante Imanol Baz y soltó un latigazo seco al fondo de las mallas de Iván Martínez. 0-1. Pero lejos de desanimarse con el gol recibido, la afición unionista levantó sus bufandas al aire para cantar el himno de la extinta Unión Deportiva Salamanca y dejar clara que hay una razón por encima de la deportiva en su existencia.
El arreón final de la primera parte volvió a ser blanquinegro. Y esta vez con premio. Iván Moreno puso un centro plano y Pau Martínez, dentro del área, se anticipó a todos para marcar de cabeza y poner el 1-1.

La oleada charra no tuvo la recompensa de la remontada por poco. El colegiado González Páez acumuló errores graves contra el equipo charro. De inicio, estaba despistado en un saque de meta del cancerbero que tocó con la mano Eneko Ebro para volver a sacar y no pitó penalti. Pero sus últimos minutos de la primera parte fueron de ‘casa del terror’: pitó una falta inexistente en la frontal a Gorka Santamaría que acabó en gol de vaselina de De la Nava y los jugadores charros le reclamaron dos penaltis a disparo de Iván Moreno y otro a Rabadán por agarrón.
La segunda mitad volvió a iniciarse con un Unionistas espoleado por su afición. Los 3.828 aficionados que se dieron cita en el Reina Sofía no dejaron nunca de alentar a su equipo. Y esa simbiosis equipo y afición es una de las claves de la magia en territorio charro.

A los 59 minutos, un córner cerrado y fuerte de Pau Martínez lo mandó a la red De la Nava. Se lo merecía Unionistas; también Carlos. El ‘10’ levantó sus dedos al cielo para dedicarle el tanto a su mejor fan: su padre. Cinco minutos después, Iván Moreno recibió en la derecha, quebró a su par y su centro desde línea de fondo tocó en un rival para significar el 3-1. La fiesta ya era completa en el Reina Sofía.
Pero todavía quedaba mucho por delante. Unionistas pecó de alegre en el tramo final y sufrió. El Bilbao Athletic recortó diferencias en el minuto 87 y pudo empatar tras una clarísima mano de Oyono dentro del área que, como fue tónica habitual durante todo el choque, el colegiado González Páez obvió. El pitido final dejó una celebración por todo lo alto. No es para menos. Cuatro puntos de seis posibles en el casillero charro.




