Viajar en el día a la Línea de la Concepción, romper el fortín de la Balona y colocarse en media tabla. Un plan extremadamente complicado sobre el papel... pero que Unionistas siguió de forma milimétrica. Los charros vencieron por 0-1 a domicilio y encadenan dos triunfos seguidos.
El once de Raúl Casañ fue prácticamente el mismo que ganó al Pontevedra. La única novedad fue la entrada de Ramón Blázquez en el lateral derecho por David Vicente.
Y con un córner en el minuto 18 se reanudó el envite. Con máxima atención defendió el equipo de Casañ la situación. Poco a poco fue ganando velocidad el encuentro.
Hasta el descanso, la Balona dispuso de una ocasión muy clara y Unionistas pudo adelantarse en dos ocasiones. En el minuto 27, De Miguel gana una disputa aérea a dos rivales y deja solo a Borja Díaz, que avanza con el balón y asiste de exterior a Chapela. El gaditano, en posición acrobática, mandó la pelota arriba.
Respondió la Balona con una ocasión clarísima. Centro desde la derecha que acaba en Omar Perdomo y el pase de este encuentra a Toni García completamente solo en boca de gol. Sin embargo, el delantero local no logró empujar la pelota a la red con Alberto batido.
Y, a cinco para el descanso, una arrancada con mucha fuerza de Chapela acaba con el balón a los pies de Juampa dentro del área. El argentino se acomoda y trata de poner la pelota en la escuadra pero se topa con el poste. Al descanso se llegó sin goles.
Comenzó mucho más frío el segundo tiempo para Unionistas y la Balona combinaba más en campo rival. Pero Ramiro y Leal sostenían al equipo desde el fondo. Bien fuese al corte, bien en la disputa.
Casañ metió en el campo a Beneit por Juampa. Fue frotar la lámpara del cambio y marcar. El gaditano aprovecha un grave error de Delmonte y Morante para quedarse solo ante Varo y batirle en el mano a mano. La primera parte del plan ya estaba (marcar); ahora falta la segunda parte (que era defender el tanto obtenido).
La Balona se volcó y trató de desequilibrar en situaciones de uno contra uno. Perdomo le hacía daño a Blázquez pero Ramiro corregía una y otra vez. Losada y De la Nava trataron de dar aire en ataque y, a seis para el final, Pedraza y Nespral reforzaron el centro del campo para colocar un dibujo de 1-4-1-4-1. Y así murió el partido con dos colosos como Ramiro y Leal siendo titanes en el área. Tres puntos de oxígeno y vitales en la lucha por la permanecia. Final feliz al viaje interminable.




