El 112 de Castilla y León ha publicado una serie de recomendaciones para ayudar a la población a proteger su salud durante una ola de calor y prevenir los riesgos asociados a las altas temperaturas.
El organismo recuerda que el exceso de calor puede provocar calambres por pérdida de sales, agotamiento con síntomas como dolor de cabeza, náuseas, vómitos y sed intensa, además de deshidratación. En los casos más graves puede producirse un golpe de calor, caracterizado por una temperatura corporal superior a los 40 °C, mareos, convulsiones e incluso coma.
Para evitar estas situaciones, el 112 aconseja no salir durante las horas centrales del día, beber abundante agua y zumos de fruta sin esperar a tener sed, consumir comidas ligeras, reducir la actividad física y descansar en lugares frescos y ventilados. También recomienda utilizar ropa ligera y de colores claros, protegerse del sol con sombrero, gafas y crema solar, mantener la vivienda fresca y no dejar nunca a niños ni personas mayores en el interior de un vehículo cerrado.
En caso de que una persona sufra un golpe de calor, el 112 de Castilla y León indica que se debe llamar inmediatamente al 112, trasladar al afectado a un lugar con sombra, quitarle la ropa para facilitar el enfriamiento y refrescarlo con agua fría o hielo, especialmente en la cara y las axilas. Si está consciente, se le debe ofrecer abundante agua; si está inconsciente, nunca se le deben administrar líquidos.




