La Plaza Mayor de Salamanca se ha convertido este domingo en el gran escenario de la celebración del segundo Mundial conquistado por la selección española. Miles de salmantinos han seguido en directo la final frente a Argentina desde la gran pantalla instalada para la ocasión y han vivido una noche de máxima tensión que ha terminado con una explosión de alegría al proclamarse España campeona del mundo. El sueño se ha hecho realidad de nuevo.

Desde varias horas antes del inicio del encuentro, el corazón de la ciudad se ha teñido de rojo y amarillo con una auténtica marea de camisetas, banderas y bufandas. Tras la interpretación de los himnos nacionales, el balón ha echado a rodar con España en busca de su segunda estrella.
La Roja ha asumido el control del encuentro desde los primeros minutos y ha dominado el juego ante una Argentina que apenas ha conseguido inquietar la portería española. La primera pausa de hidratación, pasadas las 21:30 horas, ha llegado con empate a cero, aunque con una selección española claramente superior.
El descanso se ha alcanzado a las 21:56 horas con el marcador todavía sin estrenar, pero con numerosas ocasiones desperdiciadas por España. Tras el paso por los vestuarios, el guion apenas ha cambiado. La selección española ha seguido llevando el peso del partido, mientras Argentina ha acusado el desgaste físico. La segunda pausa de hidratación, a las 22:46 horas, ha confirmado esa sensación, aunque el empate persistía.
La tensión ha ido en aumento hasta el tiempo añadido. En el minuto 92, Enzo Fernández ha sido expulsado tras una peligrosa entrada sobre Pau Cubarsí, dejando a Argentina con un futbolista menos. Pese a la superioridad numérica, España no ha conseguido encontrar el gol en el tiempo reglamentario y el árbitro ha señalado el final de los 90 minutos a las 23:16 horas, enviando la final a la prórroga.
El tiempo extra ha mantenido en vilo a los miles de aficionados congregados en la Plaza Mayor. A las 23:26 horas, Nico Williams ha desatado el primer estallido de júbilo al enviar el balón a la red, aunque la celebración apenas ha durado unos segundos al ser anulado el tanto por decisión arbitral.
La recompensa al dominio español ha llegado finalmente a las 23:42 horas. Ferran Torres , el Tiburón, ha aprovechado su oportunidad para adelantar a La Roja y hacer estallar de felicidad a toda la Plaza Mayor, que ya acariciaba el título mundial. Apenas unos minutos después, el delantero ha vuelto a marcar, pero el colegiado ha invalidado de nuevo el gol, manteniendo la emoción hasta el pitido final.
Cuando el árbitro ha señalado el final del encuentro, la tensión ha dado paso a una celebración inolvidable. La Plaza Mayor ha estallado en una fiesta de banderas, abrazos, cánticos y lágrimas de alegría para celebrar que España se ha proclamado campeona del mundo. Salamanca ha vuelto a demostrar que, cuando juega La Roja, su corazón late al mismo ritmo que el de todo un país.
Galería completa de la celebración en este enlace.




