Las agresiones a técnicos de emergencias sanitarias han aumentado y se duplican en tan solo seis meses con respecto al pasado año 2025, unas cifras que asustan ante un crecimiento que se produce en lo físico como en lo verbal, viéndose un aumento de la conflictividad en cada una de las asistencias que realiza todo el personal de las ambulancias de la capital del Tormes y la provincia.
Javier Suárez, del sindicato de profesionales de los técnicos de emergencias sanitarias de Salamanca, ha dado una serie de claves para entender la situación que se está viviendo, siendo insostenible en la actualidad y sintiéndose cada uno de los trabajadores indefensos ante cualquier problemática.
Con respecto al tipo de agresiones que ocurren, se encuentran entre las recriminaciones, amenazas y en el peor de los casos las físicas. A pesar de no haber datos oficiales de ello, las cifras han crecido con respecto a las denuncias realizadas, lo que es fiel testigo de lo que está ocurriendo.
Cabe resaltar que tras realizar la denuncia, no ocurre nada de manera posterior, como destaca el representante sindical, ni por parte de la Gerencia de salud como por parte de la empresa subcontratada, lo que crea gran malestar entre todo el personal. Ante esto, ha expuesto que “la empresa sí que da soluciones”, algo que las instituciones públicas no han realizado. Estas serían el poder apoyarse en el gabinete judicial, un hecho que queda en nada al no solucionarse posteriormente.
Con esto sobre la mesa, también ha indicado que tanto el sindicato al que pertenece como el resto de los del sector “nos encontramos trabajando para concienciar a los profesionales y así concienciar cualquier tipo de agresión o amenaza. Es la única forma de poner coto a la situación que se vive”.
Pero, ¿por qué se producen estas agresiones si son el personal que se encuentra en primera fila ante una emergencia sanitaria?, Javier explica que podría deberse a que “cuando actuamos, son situaciones tensas para la familia, aunque ese recurso tarde poco. Pero cuando le ocurre a un familiar tuyo, el tiempo se hace eterno. Aunque tardes dos minutos, para la familia es media hora”.
"Las personas que cometen estas agresiones les “sale gratis amenazar o coaccionar"
A pesar de las denuncias, no tiene dudas en declarar que muchas de las personas que cometen estas agresiones les “sale gratis amenazar o coaccionar”, lo que complica mucho la labor de asistir a las autoridades para lograr que se interpongan soluciones legales.
Como es lógico, las verbales podrían considerarse el pan de cada día de los técnicos que trabajan en cada una de las ambulancias. Es más, según ha explicado Javier a SALAMANCA24HORAS “es raro el profesional que no sufre alguna a lo largo de la semana”, destacando que en ciertas ocasiones puede llegar a ser normal por la patología que sufre un paciente, sobre todo en temas psiquiátricos.
El propio Javier llegó a vivir en sus carnes otra de estas situaciones por llegar tarde, a criterio de la personas, donde llamó al Servicio de Emergencias del 1-1-2 y al cumplir el tiempo de trayecto estipulado en lo legal recibió diferentes amenazas verbales e insultos, situaciones nada agradables que se viven jornada sí y jornada también.
Para entender en qué situación se encuentran, nos ha contado otro de los ejemplos que tienen que ver con uno de los días más importantes para la capital del Tormes y su provincia, el Lunes de Aguas. Este día ocurrieron unos hechos muy desagradables, en el que una de las trabajadoras recibió arañazos por parte de un paciente, así como insultos y otros golpes.
Ante esto, los ambientes festivos siempre dan más pie a que ocurren estas agresiones, como ha explicado el propio Suárez, donde “en la calle Varillas puedes tener algunos problemas cuando hay presencia de alcohol. Ahí somos susceptibles de sufrir estas agresiones. En cualquiera de esas intervenciones, que pueden considerarse normales en la noche salmantina, estamos mucho más expuestos a amenazas y agresiones físicas”.
El perfil de las personas que sufren las agresiones llama la atención ante la peligrosidad del asunto, y es que por regla general son “el personal femenino las que sufren más, sobre todo por su constitución, por así decirlo, que hace que el agresor se envalentone”. Unos hechos que hacen que urja y mucho la búsqueda de soluciones ya que “con otros compañeros se lo piensan más”.
Como nos ha comentado anteriormente, los servicios jurídicos de la empresa contratante están disponibles para el personal, aunque hacen falta varios puntos para lograr la ansiada seguridad. Entre ellos, un protocolo 'antiagresiones' que llevan pidiendo desde hace muchos años y que ni siquiera se ha redactado.
Asimismo, también han pedido un botón del pánico, un dispositivo que “la inspección de trabajo requirió a la empresa ya que era obligatorio un dispositivo que pulsando solicitara ayuda de manera directa”. Actualmente, solamente existe un número de teléfono que te expone totalmente ante el agresor.
Por último, el hecho de que hayan aumentado las agresiones no se debe a unos hechos puntuales sin más, sino que a la par que han crecido las mismas, el número de recursos es el mismo, algo que supuestamente se logrará cambiar ante la promesa de la Gerencia de contar en la provincia de Salamanca con dos unidades más: “La población cada vez envejece más y el malestar es mayor. Al final, los recursos son limitados y se generan esperas entre avisos”.




