Los bomberos de la provincia han activado un tercer retén para reforzar las labores de extinción de los incendios forestales que afectan a la provincia de Ávila, en el marco de la emergencia de interés nacional declarada por la magnitud de los fuegos.

Este nuevo relevo, correspondiente al cuarto despliegue operativo desde el inicio de la emergencia, es el más numeroso movilizado hasta la fecha y está integrado por 15 efectivos: un suboficial, dos cabos, cuatro bomberos y ocho colaboradores. Los profesionales proceden de distintos parques de la provincia, con tres efectivos de Ledesma, dos de Lumbrales, dos de Peñaranda y uno de Béjar, lo que pone de manifiesto la coordinación y capacidad de respuesta del servicio.
Por motivos logísticos, el punto de encuentro para este despliegue se ha fijado en la ciudad de Ávila, donde también se concentran cuatro profesionales del parque de Béjar y dos del parque de Peñaranda antes de incorporarse a las labores sobre el terreno.
Este nuevo refuerzo se suma a los dispositivos enviados desde el inicio de la emergencia. El primer operativo partió a las 6:00 horas hacia el incendio de Burgohondo, declarado con Índice de Gravedad Potencial (IGR) 2, con un total de 11 efectivos y cinco vehículos. Posteriormente se han ido sucediendo distintos relevos para garantizar la continuidad del servicio, entre ellos un primer relevo formado por un sargento, dos bomberos y nueve colaboradores, así como un segundo dispositivo movilizado desde el parque de Villares de la Reina.

Durante estos días, los efectivos desplazados han trabajado intensamente en la protección de diferentes núcleos de población. En un primer momento actuaron en El Tiemblo y, posteriormente, en Cebreros y la urbanización Valsanmartín, donde han centrado sus esfuerzos para defender viviendas e infraestructuras frente al avance de un incendio de comportamiento especialmente virulento, que continúa activo y sin estabilizar.




