El Consejo de Ministros ha aprobado un nuevo plan de medidas para reforzar la seguridad de la red ferroviaria de alta velocidad tras los accidentes registrados en el corredor Madrid-Sevilla. La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y ADIF, contempla ocho actuaciones destinadas a mejorar los sistemas de control, revisar los protocolos de seguridad y recuperar la confianza de los usuarios.
Entre las principales novedades destaca la incorporación de herramientas de inteligencia artificial y un gemelo digital de la red ferroviaria. Estos sistemas permitirán supervisar el funcionamiento de las líneas, anticipar posibles incidencias, detectar anomalías y monitorizar las comunicaciones entre maquinistas y controladores, con el objetivo de reducir el riesgo de errores humanos.
Otra de las actuaciones más relevantes será la finalización del despliegue del sistema ERTMS de nivel 2 en la línea Madrid-Sevilla. Además, la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria realizará una auditoría extraordinaria de sus sistemas de seguridad para actualizar la revisión efectuada en noviembre de 2025. Mientras se completan estos trabajos, previsiblemente a comienzos de 2027, se reducirán las frecuencias de circulación en este corredor.
Más controles para evitar errores en la circulación
El plan también introduce cambios en los protocolos de actuación de los centros de control. En situaciones de circulación degradada, es decir, cuando no estén disponibles los sistemas de bloqueo automático, las decisiones deberán contar con la supervisión y validación de al menos un segundo controlador humano.
Asimismo, se desarrollará un nuevo software para los centros de control que incorporará alertas automáticas, registros electrónicos de comunicaciones y listas de comprobación para facilitar el seguimiento de los trenes y el estado de las vías.
La seguridad de los propios convoyes también será objeto de estudio. El Ministerio encargará a expertos independientes un análisis sobre posibles mejoras en los elementos de seguridad pasiva de los vagones. Entre las propuestas figura transformar los espacios destinados al equipaje en compartimentos cerrados para evitar que los objetos puedan salir despedidos durante frenazos bruscos o impactos.
Refuerzo de las plantillas y más formación
El paquete de medidas incluye también actuaciones dirigidas al personal ferroviario. El Gobierno prevé mejorar las condiciones laborales de los controladores, reforzar las plantillas y adaptar sus descansos a los momentos de mayor carga de trabajo.
Además, los protocolos de control de fatiga se extenderán a otros puestos considerados críticos, como los encargados de trabajos y los pilotos de seguridad en obras ferroviarias.
Por último, se ampliará la formación continua de los controladores mediante programas de mentoría, nuevas acreditaciones y simulacros periódicos para prepararles ante situaciones excepcionales o poco habituales.



