Mariángeles Tejada Rivero, de 80 años y residente en Alicante, quiere reencontrarse con María Jesús Mesonero Miguel, una compañera del Instituto Lucía de Medrano a la que conoció hacia 1957.
La historia se remonta a finales de los años cincuenta, cuando ambas estudiaban en el entonces instituto femenino de Salamanca. Allí nació una amistad que el paso del tiempo y la distancia terminaron por separar. Ahora, décadas después, Mariángeles desea saber qué ha sido de aquella amiga a la que recuerda con tanto cariño.
María Jesús Mesonero Miguel dedicó posteriormente su vida profesional a la enseñanza de niños con necesidades especiales. Sus hijos llevarían Mesonero como segundo apellido, un detalle que podría ayudar a localizar a la mujer.
La familia hace un llamamiento a los salmantinos para intentar dar con su paradero y recuperar un contacto perdido hace muchos años. El objetivo es sencillo: que el paso de casi siete décadas no impida a dos antiguas amigas volver a saber la una de la otra.



