La Junta de Castilla y León ha autorizado la concesión directa de 45 millones de euros en subvenciones a los 109 concesionarios del transporte público regular de viajeros por carretera de la Comunidad, con el objetivo de garantizar la continuidad de los servicios y compensar el impacto económico de la gratuidad de Buscyl.
La medida, aprobada en Consejo de Gobierno, busca asegurar la sostenibilidad económica de las empresas concesionarias, que han registrado un incremento de viajeros desde la implantación de la gratuidad del transporte público para las personas empadronadas en Castilla y León.
Del importe total autorizado, 32,1 millones de euros se destinarán a anticipos para cubrir el déficit estimado de explotación y la reducción de ingresos entre el 1 de agosto de 2026 y el 31 de enero de 2027.
Los 12,8 millones de euros restantes servirán para regularizar las cantidades anticipadas correspondientes al periodo comprendido entre el 1 de febrero y el 31 de julio de 2026.
Más viajeros y mayores costes para los operadores
La implantación de Buscyl ha provocado un aumento del número de usuarios del transporte público regular por carretera. Este crecimiento también ha supuesto un incremento de los costes que deben asumir las empresas concesionarias, especialmente en materia de personal y vehículos.
Ante esta situación, la Administración autonómica compensará tanto el déficit de explotación como la minoración de ingresos asociada a la gratuidad del servicio. La financiación permitirá, además, que las empresas dispongan de la liquidez necesaria para mantener las rutas y garantizar la prestación del transporte público.
Un servicio clave para el medio rural
El transporte público por carretera desempeña un papel fundamental en la vertebración territorial de Castilla y León, una Comunidad marcada por su extensión y sus características sociodemográficas.
La red de autobuses permite atender las necesidades de movilidad de los ciudadanos y facilita el acceso a servicios y oportunidades, especialmente en el medio rural, donde el transporte público constituye una herramienta esencial para contribuir al mantenimiento de la población.



