Los helicópteros Pegasus de la Dirección General de Tráfico, utilizados para vigilar las carreteras y detectar infracciones desde el aire, han dejado de operar en varias bases debido a la crisis que atraviesa la empresa encargada de gestionar el servicio. Así lo ha denunciado CCOO, que ha trasladado su preocupación al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ante el riesgo de que las dificultades económicas de la compañía afecten a la vigilancia aérea.
Según el sindicato, las aeronaves con base en Málaga, Sevilla y Santiago de Compostela han dejado de volar. CCOO también ha alertado de problemas de disponibilidad en otras bases durante el puente del Pilar y reclama garantías para mantener la continuidad de un servicio considerado esencial para la seguridad vial.
La empresa responsable, Eliance, ha entrado en preconcurso de acreedores después de registrar pérdidas de 24 millones de euros en el último ejercicio. La compañía habría comunicado esta situación a una plantilla de unos 230 trabajadores, en un intento de negociar con sus acreedores y evitar un eventual concurso.
La crisis llega después de que la DGT adjudicara en septiembre de 2025 a la UTE Eliance (EHGS-ESS) un contrato de más de 51 millones de euros para gestionar, mantener y modernizar los helicópteros. El acuerdo contemplaba aumentar las horas de vuelo anuales de unas 2.700 a aproximadamente 5.500, con el objetivo de reforzar la vigilancia de las carreteras.
Eliance acumula, además, antecedentes de conflictos contractuales con otras administraciones. Entre ellos figuran la rescisión de un contrato de apoyo contra incendios en Extremadura y la resolución del servicio de helicópteros del 061 gallego en marzo de 2025, tras problemas en su prestación.
Por el momento, queda por aclarar el alcance total de las interrupciones y las medidas que adoptará la DGT para garantizar la continuidad de la vigilancia aérea.



