El Estatuto Marco ha sido otro de los grandes temas que ha ocupado las portadas de Sanidad. No es para menos, cuando hablamos del texto en que se regirán los profesionales sanitarios durante los próximos años, pasando por todos los trabajos y categorías.
Durante estos meses, a raíz de este tema, muchos facultativos estaban en contra de lo que propuso Mónica garcía, con huelgas de una semana al mes que repercutieron de manera negativa en la salud de los pacientes, tanto por aumentar las largas listas de espera como por la saturación que se producía en los centros de salud y en el hospital de Salamanca al realizar alguno de los médicos el paro.
El pasado martes, 2 de junio, el Consejo de Ministros aprobaba el nuevo Estatuto Marco a pesar del rechazo de los sindicatos médicos, un anteproyecto para el personal estatutario de los servicios de salud donde se reformará todo el marco normativo vigente desde hace más de veinte años en España.
En ese preciso instante, Ángel Bajo, presidente de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos de Salamanca, explicaba que “no solo no estamos contentos, sino que estamos muy enfadados”, ante un sentir de la fuerza sindical que más facultativos contaba en su haber.
Con todo el verano de por medio para pensar qué asuntos del texto se podrían cambiar y cuáles se podrían reformar, finalmente, el pasado martes, 1 de septiembre, se daba luz verde para que pasara a manos del Congreso de los Diputados, teniendo que acordar diferentes partidos si finalmente iba a cambiar la norma sanitaria por excelencia.
En este nuevo texto, se han incluido grandes cambios como semanas trabajo de 45 horas, limitando las guardias a 17 horas y dejando en manos de las comunidades poder disminuirlas hasta las 12 horas. Del mismo modo, el Anteproyecto ponía de manifiesto que las profesionales embarazadas y las que estuvieran en periodos de lactancia natural, además de reducción de jornada por cuidado de hijos, ante ciertos problemas de salud y, en los términos que establezca cada servicio de salud, los mayores de 55 años.
A pesar de parecer que era la totalidad de los médicos los que no defendían este Estatuto Marco, ha habido otros que han explicado a SALAMANCA24HORAS que no ven con malos ojos el texto del que hablaba Mónica García.
Pedro Pablo Hernández, portavoz de la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública en la Comarca de Béjar y médico jubilado con una treintena de años trabajados en el Centro de Salud de El Cerro, expuso que “no lo veo como algo demasiado negativo… establece unas condiciones laborales razonables y habla de que las guardias de 24 horas, que se limitan. A mi me da la impresión de que la parte de la profesión que está más en contra, sobre todo jefes de servicio, tienen consultas privadas y el estatuto no beneficia eso”.
Por otro lado, otra de opiniones contrarias tenían que ver con el hecho de tener un texto propio, algo que podría llegar a conocerse como Estatuto Médico. Por parte de los sindicatos médicos que defienden la huelga, inciden en la necesidad de crearlo de cara a asegurar una profesión en la que, según han expuesto en más de una ocasión, son “los capitanes de la Sanidad”. En este aspecto, Hernández es también crítico, incluyendo en todo momento al conjunto sanitario como un equipo que tiene que mantenerse unido. Hasta aquí ha indicado que “somos una profesión más”, aunque sí reconoce que ojalá “tuviéramos más representación médica en las mesas de negociación ya que nuestras voces no tienen mucho peso”.
Del mismo modo, también ha querido lanzar otro mensaje tanto a los compañeros de profesión como al resto de profesionales, donde “no hay que verlo todo como algo negativo o positivo, está suficientemente bien para poder negociar y hablar sobre ello. Es un cóctel de distintos colectivos que tienen diferentes intereses”, además, explica que con este texto “se piensa en los pacientes”, las personas en las que repercute directamente las faltas de acuerdo y cualquier incidencia que pueda existir.
Por último, cabe destacar que en Atención Primaria la repercusión de la huelga ha sido mucho menor que en la Atención Especializada, donde “esto debería dar pistas de lo que ocurre, donde ”los sindicatos que se están oponiendo de una manera tan frontal, representan una parte de la profesión solamente. La parte no representada, como está callada, parece que no existe”.



