El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha hecho hincapié en la forma correcta de ampliar descuentos después de que algunos supermercados como el Lidl hayan aplicado falsas promociones para engañar al consumidor.
Han recordado que el precio anterior a la rebaja descontado tiene que estar fijado, como mínimo, durante 30 días antes de que se aplique la oferta. Además, la propia ley española ampara esto: “siempre que se oferten artículos con reducción de precio, deberá figurar con claridad, en cada uno de ellos, el precio anterior junto con el precio reducido”.
Además, Facua ha recordado que parece que tiene que estar monitoreado el precio de los productos, y que las administraciones tendrían que tener programas informáticos que controlaran los precios de forma telemática.
Del mismo modo, desde la organización defensora de los consumidores han dejado claro que: “Cuando se trata de proteger a los consumidores de fraudes masivos, la reacción de las administraciones siempre es extraordinariamente lenta”.




