Pese a la lluvia y el mal tiempo, numerosas personas han acudido a las 20:00 horas de este miércoles, 18 de febrero, a la plaza del Oeste para asistir al entierro de la sardina, la tradicional ceremonia con la que se anuncia el fin del Carnaval.
El cádaver de la sardina, de grandes dimensiones, ha sido elaborado de manera artesanal y ha sido el gran protagonista del cortejo fúnebre. Este ha avanzado por el Barrio del Oeste a ritmo de una charanga y, sobre todo, con mucho humor.
El desfile ha finalizado en la calle Gutemberg, donde los presentes han podido degustar sardinas a la plancha, poniendo así el broche de oro a la ceremonia.




