Desde el pasado 13 de mayo de 2026, AnimaNaturalis y Adoptamiaus Protección Animal registraron una solicitud en la Junta de Castilla y León de cara a declarar como Zona de Seguridad el entorno periurbano situado entre Salamanca y Villares de la Reina, donde se han escuchado diferentes disparos al haber cerca un coto de caza.
El espacio de que se habla es amplio, al considerar que “no es un coto aislado en mitad del campo. Es el corredor que conecta la capital salmantina con Villares de la Reina a través de un carril bici y una senda peatonal impulsados por el propio Ayuntamiento de Salamanca, y que atraviesa el entorno de Ciudad Jardín, Las Bizarricas, el estadio Helmántico y el Polígono Los Villares. Allí, entre facultades universitarias, una residencia estudiantil, instalaciones deportivas y un centro infantil, continúan produciéndose disparos cada temporada de caza”.
Cristina Ibañez, abogada de AnimaNaturalis, ha advertido que “estamos hablando de un entorno que utilizan diariamente familias, personas que pasean, hacen deporte, montan en bicicleta o salen con sus animales. En estas circunstancias, la Administración debería aplicar el principio de prevención y garantizar que estas actividades no generen un riesgo innecesario”.
Desde Adoptamiaus, han dejado claro que llevan años documentado estas situaciones, trasladando la preocupación tantos a los Ayuntamientos de Villares de la Reina y de Salamanca, como a los agentes de la autoridad de ambas localidades. Tan solo en el verano de 2025, según han afirmado ambas organizaciones, se prolongaron los disparos en las inmediaciones del pabellón Würzburg, en zonas próximas a viviendas y centros educativos.
A la preocupación vecinal, también han añadido que en ciertas ocasiones han aparecido en la vía pública animales muertos, en algunas ocasiones con informes veterinarios que han llegado a confirmar la muerte por munición en la zona, reconociendo las autoridades, según explicas las instituciones animalistas, haber recibido llamadas de residentes alarmados por los disparos junto a carriles bici, instalaciones deportivas y zonas frecuentadas por familias y menores.
Por otro lado, ante las preguntas realizadas a las diferentes corporaciones municipales, Teresa Marcos, representante de Adoptamiaus Protección Animal, ha indicado que “llevamos años intentando que alguien nos explique con claridad quién autoriza estas actuaciones, dónde pueden realizarse y qué controles existen. Mientras tanto, los vecinos y vecinas siguen escuchando disparos en un entorno que forma parte de su vida cotidiana”.
También han expuesto la negativa a asumir responsabilidades, tanto por parte de los cazadores como por el Ayuntamiento de Villares de la Reina. Los primeros explicaron que tenían permisos por parte del consistorio de la alfoz salmantina para la realización de estas actividades, mientras que los segundos explicaban que no tenían autoridad para ello.
Por último, han hecho hincapié en que “las competencias se diluyen entre administraciones, la actividad cinegética continúa cada verano en un espacio de uso diario para cientos de personas, sin que exista claridad sobre quién debe vigilar que las distancias de seguridad respecto a viviendas, colegios y zonas deportivas se respeten. Este vacío de control es exactamente lo que la declaración de Zona de Seguridad vendría a cerrar: un marco claro, con una única autoridad responsable de garantizarlo”.
Por esto mismo, han pedido el apoyo de la ciudadanía para “frenar los próximos disparos” a través de su página web, todo, como explica Ibañez, debido a que “la existencia de autorizaciones administrativas para realizar una actividad cinegética no debería impedir que la Administración revise si ese uso es compatible con las características actuales del territorio y, especialmente, con la seguridad de las personas que utilizan estos espacios”.



