Antonio Basas Encinas, conocido podólogo salmantino, ha fallecido este martes, 29 de septiembre. Los mensajes en redes sociales han querido destacar su gran labor profesional realizada en Salamanca, además de su dedicación y compromiso.
Por muchos profesionales de la profesión fue considerado como una persona clave en el ámbito laboral, como ha sido por parte del Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos de España que ha destacado “su aportación al ámbito profesional dejan un recuerdo que permanecerá entre quienes compartieron con él su actividad profesional y personal”.
Los mensajes no han llegado solamente desde España, sino que en países de Latinoamérica también han querido despedirse del que fuera podólogo de cientos de salmantinos durante más de cinco décadas.
Antonio Basas Encinas perteneció a una generación de profesionales pioneros que consolidaron la profesión. Además, ha participado activamente en diferentes organizaciones profesionales por todo el mundo, ante un trabajo cuyo legado ha pasado de generación en generación en su familia.
Su trayectoria profesional empezó desde que tenía 22 años, estando entre los inventos que realizó o que adaptó la aspiradora podológica, adaptando una cánula al micromotor y posteriormente realizando una campana de aspiración, invento que cedió a una empresa catalana.
Su legado continúa a través de sus hijos, que mantienen la profesionalidad de los Basas en la capital del Tormes.
El oficio religioso será en la Iglesia de San Juan de Sahagún a partir de las 12:00 horas de este jueves, 1 de octubre, siendo trasladado posteriormente al cementerio de Aldealengua.



