El sindicato FEUSO, que está en contacto permanente con los profesores de Castilla y León, han podido comprobar como el personal docente está desbordado ante “la extenuante elaboración de las programaciones didácticas por su adaptación a la nueva ley educativa”.
Unos docentes “desbordados ante la actual terminología: criterios; indicadores de logro, perfiles de salida, situaciones de aprendizaje y las relaciones entre todos ellos. Esta sensación angustiosa se repite cuando intentamos descifrar las guías que ha proporcionado la propia Consejería de Educación para la elaboración de las programaciones; también cuando asistimos a las jornadas informativas donde se nos recuerda que la evaluación tendrá que hacerse con complejísimas herramientas que nada tienen que ver con lo que utilizamos hasta ahora, pero sin acertar a guiarnos en cómo hacerlo”.
En ese sentido, se pide a los docentes que entreguen las programaciones al finalizar el primer trimestre, es decir, antes de final de año, todo ello sin pensar “en que los centros estamos inmersos en el desarrollo de las clases, corrección de tareas, reuniones de etapas, sesiones de evaluación y todas las otras labores que realizamos los docentes en el día a día”.
Por todo ello, desde el sindicato USO, creen imprescindible la reducción de la burocracia en la labor de los docentes y “un necesario aplazamiento en la entrega de las programaciones en este curso escolar. Además, pedimos que la administración facilite guías modelo para cada etapa y materia que sean un referente real y no un soporte teórico”, apunta el sindicato.
Por último, recalcan la necesidad de que los docentes “se centren en su labor pedagógica en lugar de poner un ingente esfuerzo en unas programaciones que, con las pobres herramientas que se han facilitado hasta ahora por parte de la administración, difícilmente valdrán para algo este curso. Confiamos en que la nueva ley educativa supone un paradigma innovador y de calidad, pero no entendemos que la implantación de la ley deba hacerse a toda prisa y sin unas bases sólidas que permitan un desarrollo de programaciones y evaluaciones coherentes y eficaces”.




