Durante el mes de octubre las redes sociales se han inundado de avisos por parte de protectoras y usuarios para proteger a los gatos negros y, como novedad, también a los gatos totalmente blancos con la llegada de Halloween.
Esta festividad, de origen pagano, se asocia con la invocación de muertos, la magia negra y los rituales satánicos, para los cuales, según advierten, se emplean felinos negros. Los ritos consisten en sacrificar al animal y por ello, numerosas asociaciones han paralizado las adopciones y los dueños de dichos peludos están más pendientes que nunca.
La provincia de Salamanca se ha sumado “por prevención”, pese a que “no se tiene constancia” y pudiera tratarse de una “exageración”, por lo que las adopciones han continuado con “total normalidad”, según ha explicado Asún Serra, miembro de Castegatos, una asociación sin ánimo de lucro situada en Castellanos de Moriscos.
“No hemos visto nada, quizá sea una realidad en ciudades como Madrid o Barcelona” donde hay “más concentración de población”, aunque no descarta que pueda ocurrir y por ello se mantienen las medidas preventivas oportunas para una acogida. “Cuando se realiza una adopción se hace un seguimiento y se tiene un contacto previo con la persona interesada, se firma un contrato y se le pone un chip al gato” por lo que resulta “complicado” que la gente que adopta “pueda hacerle algún mal a la mascota”.
Actualmente, la Ley de Bienestar Animal obliga a mantener identificados a los gatos, sin embargo, Asún ha destacado que “las asociaciones ya lo exigíamos”, lo que dificulta aún más que puedan darse casos extremos como este que plantean a través de redes sociales numerosas personas y protectoras de toda España por la noche de Halloween.
A pesar de ello, se mantiene la alerta, que además se extiende a todos los animales que sean completamente blancos o negros y que por tradición o cultura estén asociados a este tipo de prácticas.
"Cuando se entrega un gato sabes en qué condiciones lo das”
Durante el mes de octubre las medidas preventivas se han mantenido iguales al resto del año, por tanto, cualquier persona puede adoptar porque “cuando se entrega un gato sabes en qué condiciones lo das”, y aclara que “no se dan de cualquier manera”, pero “siempre hay una probabilidad”.
Sin embargo, desde Castegatos aseguran que “no se han notificado casos de adopciones coincidiendo con Halloween”, aunque “sí se han registrado otros casos de violencia y maltrato” en Salamanca. “Si se diera el caso de que aparece un desconocido que quiere un gato ya y que sea negro, pues por supuesto no se lo das porque suena muy raro, pero ahora o en febrero” ya que la labor de estas personas es velar por la vida de los gatos.
“Somos amantes de estos animales, cuando recoges un animal lo cuidas, lo rescatas y lo curas, le coges cariño, no es un producto es un ser vivo” por lo que resulta prioritario que “esté lo mejor posible”.
De igual manera, Asún agradece lo “mucho” que “ampara la ley” en el momento presente ya que “permite obligar a las personas a que cumplan determinados requisitos”
En sus tres años trabajando en Castegatos reconoce que solo ha retirado un gato tras su adopción, pero “no es lo habitual” porque trabajan para evitarlo: “¿De qué te sirve rescatar un animal si luego va a caer en malas manos?”, se cuestiona, poniendo así en valor la tarea de los refugios.
¿Cómo afectan estas alarmas sobre las protectoras y los gatos negros?
Este tipo de rumores finalmente afectan a estos felinos y aunque las intenciones sean buenas, Asún confiesa que podría producirse un efecto llamada “porque quizá le de ideas a personas que desconocen estas prácticas”.
Del mismo modo, afecta de forma “negativa” en la imagen que se perpetúa sobre los gatos negros, ligándolos a la mala suerte y a la magia negra, provocando que “cueste muchísimo más que se adopten”.
Esta asociación salmantina ha tenido en acogida durante un año dos gatos negros porque aseguran que “es muy difícil que la gente los acepte”.
Una suerte distinta recae sobre los gatos blancos, quienes suelen “llamar más la atención” y son “más fácil” de adoptar, no obstante, “para Halloween y rituales ya los están empezando a marcar para que tengamos cuidado con ellos”.
El estigma que persigue a los gatos negros es su verdadera maldición, aunque “por desgracia” las tasas de abandono “no hacen distinciones” por características ni colores, las cuales continúan al alza siendo un hecho “generalizado” al que no se consigue poner límites y todos sufren, “desde siameses y persas hasta cualquier otro tipo de felino”.




