Puede que su nombre no sea el primero que aparece cuando se piensa en los grandes conciertos que se han vivido en Salamanca. Sin embargo, basta con empezar a repasar su trayectoria y algunas de sus canciones para comprobar que la creadora Julieta Venegas es toda una artista internacional que alcanzó el éxito hace justo 20 años.
La cantante mexicana será este lunes, 7 de septiembre, una de las grandes protagonistas de las fiestas de Salamanca. Venegas se subirá al escenario de la Plaza Mayor a partir de las 23:00 horas, en un concierto gratuito que llega después de la actuación de la salmantina Nereida Sanchón y de los tradicionales fuegos artificiales junto al Puente Romano.
El nombre de Julieta Vengas está inevitablemente ligado a canciones como ‘Me voy’, ‘Limón y sal’, ‘Lento’ o ‘Andar conmigo’. Sin embargo, la historia de Julieta Venegas comenzó bastante lejos del pop que la convirtió en una estrella internacional.
Antes de que su acordeón se convirtiera en una de sus principales señas de identidad y antes de que ‘Me voy’ conquistara hace veinte años las listas de medio mundo, Venegas fue una niña que creció entre dos ciudades y dos países, con el piano como compañero de formación y con la escena alternativa de Tijuana como uno de los principales lugares de aprendizaje.
Una infancia entre Tijuana y San Diego
Aunque de nacionalidad mexicana, Julieta Venegas nació en Long Beach, California, en 1970. Sin embargo, su historia está profundamente ligada a Tijuana, ciudad mexicana en la que creció.
La frontera entre México y Estados Unidos terminó siendo mucho más que el lugar donde transcurrió su infancia. Fue también el entorno cultural en el que comenzó a construir una personalidad musical propia, alejándose progresivamente de la formación clásica que había recibido desde niña.
Venegas estudió piano, teoría musical y otros instrumentos desde pequeña. Durante años, la música estuvo vinculada a una formación mucho más académica que la que posteriormente definiría su carrera. En una entrevista recordaba incluso el viejo piano de su infancia, que todavía permanece en Tijuana.
Pero aquella niña que estudiaba piano acabaría encontrando otros caminos muy alejados musicalmente. Antes de convertirse en una de las grandes voces del pop latino, Venegas fue integrante de Tijuana No!, un grupo de rock alternativo y ska mexicano que sigue en activo.
La mezcla de géneros y de instrumentos, despertaron en Venegas la curiosidad por sonidos diferentes. Entre ellos apareció uno que acabaría siendo inseparable de su imagen: el acordeón.
La canción que cambió su carrera
Hace veinte años, en 2006, Julieta Venegas publicó ‘Me voy’ como primer sencillo de Limón y sal. La canción, construida sobre una base pop con elementos de música mexicana, se convirtió rápidamente en el mayor éxito de su carrera hasta entonces.
El tema alcanzó el número uno en México durante doce semanas y también consiguió una enorme repercusión en otros países, entre ellos España e Italia.
El éxito no fue únicamente el de una canción. Limón y sal terminó convirtiéndose en uno de los discos fundamentales de su trayectoria, así como el single que ponía nombre al álbum, y recibió el Grammy al Mejor Álbum de Pop Latino. La artista suma además ocho premios Grammy Latinos, entre otros reconocimientos.
El disco, además, llegó acompañado de otros temas que también terminaron formando parte del imaginario musical de toda una generación, como 'Eres para mí' o 'Primer día'.
Por eso, aunque hayan pasado dos décadas desde aquellos primeros éxitos, es probable que buena parte del público que esta noche se reúna en la Plaza Mayor reconozca las primeras notas de sus canciones.
Veinte años después
Han pasado dos décadas desde que ‘Me voy’ comenzó a sonar en España y en buena parte de Latinoamérica, pero Julieta Venegas no se ha quedado atrapada en aquella etapa.
Ha seguido componiendo, produciendo y colaborando con artistas de distintas generaciones y estilos. De hecho, su colaboración en 2023 con Bad Bunny y Tainy en ‘Lo siento BB:/’ ha superado millones de oyentes en la plataforma Spotify.
En 2026, además, la artista ha vuelto la mirada hacia aquellos primeros años con su albúm Norteña, un libro de memorias en el que reconstruye su infancia y juventud y la relación con Tijuana, una ciudad que reconoce como fundamental para entender quién es hoy.
Una mirada atrás que permite entender que antes de la Julieta Venegas de ‘Me voy’, de ‘Limón y sal’ y de los grandes escenarios, hubo otra artista que aprendió música clásica, descubrió el rock, experimentó con instrumentos y construyó poco a poco una identidad propia.
Esta noche, Salamanca podrá ver el resultado de aquel camino.



