El Museo de Historia de la Automoción de Salamanca da la bienvenida al otoño con el Ferrari 512 TR de 1994 como su nueva pieza del mes.
Este modelo, equipado con un potente motor V12, representa la evolución perfecta del mítico Testarossa y se presenta como una joya imprescindible para los amantes del diseño y las altas prestaciones.
Exhibir este vehículo es también rendir homenaje a la historia de Ferrari, iniciada en 1929 por Enzo Ferrari tras su paso por Alfa Romeo. De sus primeros coches en Módena al traslado tras la Segunda Guerra Mundial a Maranello, la marca consolidó su leyenda gracias a triunfos épicos en las 24 Horas de Le Mans y la Mille Miglia.
Para financiar sus carreras en los años cincuenta, Ferrari adaptó su tecnología de competición al mercado comercial, dando vida a deportivos de calle que hoy son cotizados objetos de colección.



