Neumólogos, expertos y profesionales del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca han recordado hoy la importancia de fomentar los espacios sin humo y promover la educación para reducir el número de fumadores y las consecuencias negativas del tabaco en nuestra salud.
Con motivo del Día Mundial sin tabaco, los especialistas han destacado la importancia de la Unidad de Tabaquismo del Complejo Asistencial, que lleva en funcionamiento más de una década y que recibe entre 600 y 700 pacientes cada año. Cuatro médicos y dos enfermeras trabajan para ayudar a los fumadores a dejar el hábito.
“En la unidad de tabaquismo recibimos pacientes principalmente por encima de 45 años, es la edad en la que los empiezan a percibir los efectos nocivos del tabaco en su salud. También estamos recibiendo pacientes jóvenes, pero representan un porcentaje inferior”, asegura Miguel Ángel Hernández Mezquita, uno de los neumólogos que trabajan en la Unidad.
Concretamente, en la provincia salmantina fuma en torno al 26% de la población adulta, un porcentaje similar a la media nacional. En este sentido, el consumo de tabaco en España es muy inferior al de países subdesarrollados del sudeste asiático, pero aún más alto que el de países centroeuropeos, según los expertos.
En nuestro país fallecen unas 50.000 personas al año por causas relacionadas con el consumo de tabaco, que favorece el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, cánceres y tumores.
Un factor de riesgo de primer orden que, según los especialistas, “debe ser abordado como una prioridad”.
- ¿Por qué se celebra el Día Mundial del Tabaco?
- Respuesta: Se instauró como un día óptimo para promocionar los hábitos saludables, principalmente el abandono del consumo de tabaco, incidiendo en las ventajas de la vida sin fumar para conseguir una mejor calidad de vida. Se celebra en todo el mundo para sensibilizar a la población.
- Las cifras mejoraron con la Ley Antitabaco, ¿se sigue reduciendo el número de fumadores?
- La Ley de 2010 supuso un gran avance en la lucha de las instituciones públicas contra el consumo de tabaco, logró reducir un 4% el número de fumadores y permitió liberar de humo centros de trabajo, públicos, escuelas, hospitales, etc. Todavía tenemos que avanzar en el cumplimiento de la ley, pero en general ha tenido resultados satisfactorios. Estamos en la línea de países de nuestro entorno, pero algo lejos de los países nórdicos.
- ¿Qué efectos produce en la salud fumar?
- Afecta en múltiples aspectos. Produce enfermedades respiratorias crónicas, como la EPOC, bronquitis crónica, enfisema pulmonar… Produce enfermedades cardiovasculares, aumenta el riesgo de cardiopatía isquémica o accidente cardiovascular; produce alternaciones a nivel gastrointestinal, renoureteral y produce múltiples tumores en muchos niveles, el del aparato respiratorio, digestivo, urinario… En las mujeres, además, tiene efectos sobre el aparato reproductivo: más infertilidad, adelanta la menopausia… Produce efectos nocivos a todos los niveles y evitar el consumo es la mejor medida que se puede tomar para mejorar la salud individualmente y a nivel colectivo.
- ¿Cuántos pacientes atienden en la Unidad Antitabaco del Complejo Asistencial?
- Se han tratado miles de pacientes, del orden de 600 o 700 pacientes al año. Normalmente vienen derivados de otros especialistas o de Atención Primaria, derivan a pacientes que estimas que precisan ayuda farmacológica y especializada para dejar de fumar. Se están consiguiendo resultados muy favorables, un altísimo porcentaje de abstinencia tabáquica después de los tratamientos y es un recurso indispensable en un centro sanitario del siglo XXI.
- ¿Qué método se utiliza para dejar de fumar?
- Muchos fumadores no se creen que son capaces de dejar de fumar. Nosotros les convencemos de algo que es verdad: que todos los fumadores pueden dejar de fumar. Se hace un abordaje multidisciplinar, psicológico, con terapia congnitiva-conductual. También utilizamos tratamiento farmacológico si está indicado para personas con alta dependencia nicotínica. La nicotina es la droga que produce la adicción al consumo de tabaco. Si el tabaco no tuviera droga, no se compraría. Es un producto que no alimenta, cuesta caro y que, encima, perjudica. Si no tuviera una droga que hace que los fumadores se vean obligados a consumirla, nadie lo consumiría.
- ¿Cuál es el principal reto que tiene ahora por delante la Unidad de Tabaquismo del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca?
- Mantener el nivel de actividad y aumentar la capacidad de admitir a más pacientes para tratamientos. Nos gustaría aumentar la oferta y reducir los tiempos de espera. Es necesario que haya más profesionales implicados contra el tabaquismo porque es el principal factor de riesgo cardiovascular y la primera medida que hay que implementar si se quiere mejorar la salud de las personas.




