Esta tendenciosa práctica ha sido bautizada como 'chemsex' (chem de chemical, químicos en inglés y sex de sexo en inglés). Una moda que comenzó en la década de los 90 con la llegada de las drogas sintéticas y que, aunque su origen fue en Estados Unidos, como toda novedad, ya ha llegado a la capital salmantina.
Hablamos con Moncef Belhassen García, médico adjunto del servicio de medicina interna de Castilla y León. "El 'chemsex' existe en Salamanca, y sufre su pico durante los fines de semana". Tal y como relata el profesional, el motivo por el cual consumir drogas antes de mantener relaciones sexuales es cada vez más habitual entre los jóvenes de la ciudad, es porque los estupefacientes "ayudan a liberarse, aumentan las sensaciones y hacen que el sexo sea más frecuente".
Salamanca, además, se considera un punto clave dentro de esta nueva moda, pues su perfil universitario y su cercanía con la capital del país, potencian que la llegada de drogas y su consumo sea cada vez más fácil. También el nacimiento de multitud de redes sociales cuyo fin es mantener relaciones sexuales con desconocidos ha propiciado esta práctica. A través de un perfil en el que predominan los varones de entre 20 y 50 años, y muchos de ellos, homosexuales, las prácticas se suelen dar en 'fiestas cerradas' dentro de pisos o locales clandestinos. Celebraciones en las que el abuso de sustancias tóxicas unido a la peligrosa combinación de varias de ellas, hace que el tomar medidas de protección a la hora de mantener relaciones sexuales sea casi nula.
Como consecuencia, los servicios sanitarios han visto un claro incremento de las ETS, como VIH, gonorrea, clamidia o sífilis. Pero las enfermedades de transmisión sexual no son la única grave consecuencia que tiene esta peligrosa práctica, pues las sobredosis o los ingresos en psiquiatría también han crecido considerablemente.
Moncef ha declarado que el tipo de drogas utilizadas habitualmente por estos perfiles varía, pero que principalmente pertenecen al grupo de la 'mefredona', drogas recreativas como el éxtasis o el speed. Aunque también se han registrado varios casos de sobreingesta de cocaína o MDMA. Además, una sustancia 'relativamente novedosa' que ya ha llegado a la capital del Tormes es el GHB, una droga que actúa como depresora del sistema nervioso central y cuyo abuso puede generar efectos sedantes e incluso la muerte.
Para frenar este tipo de moda, el profesional sostiene que es esencial "una buena educación y la información veraz", pues insiste en que a día de hoy, los jóvenes tienen acceso a multitud de información, pero "algunos canales no son los correctos".




