Estas obras, que se tendrán una duración estimada de cuatro meses, pretenden resolver el problema de conexión entre la zona del Campus Miguel de Unamuno y el centro de la ciudad desde el barrio de San Vicente. Actualmente, según ha explicado el concejal de Fomento, Carlos García, es una zona con difícil accesibilidad para personas mayores o con movilidad reducida por las escaleras. Además, otro de los motivos por los que se han iniciado estas obras es por la petición de las asociaciones de ciclistas.
Ante estas demandas, el Ayuntamiento facilitará la accesibilidad mediante la construcción de dos rampas que se situarán en paralelo, una para los ciclistas y otra para los peatones. Se espera que estas obras finalicen en cuatro meses y supondrán un presupuesto en torno a 255.000 euros. Durante las obras, el paso mediante las escaleras estará abierto salvo en momentos puntuales que sea obligatorio.
Actualmente hay una gran roca en el túnel, que será eliminado con un martillo para que deje de ser un obstáculo y resolver la situación existente en la calle, por lo tanto, según ha explicado el concejal de Fomento, “se sigue avanzando en el proceso de urbanización y modernización de la ciudad”.
Esta obra, según han informado desde el Ayuntamiento, no se trata de una actuación aislada, ya que se acaban de terminar las obras de la Vaguada de la Palma y de la calle Empedrada. En otras zonas de la ciudad, se van a licitar los proyectos aprobados en el barrio de San José y San Bernardo, un total de 45 espacios públicos. Carlos García ha recordado el plan de accesibilidad que está llevando a cabo el Ayuntamiento de Salamanca, con 130 medidas y doce ámbitos de actuación para hacer una ciudad más accesible, fácil y habitable.




