Más de 18 horas. Este es el tiempo que una mujer salmantina estuvo en el Servicio de Urgencias del Hospital de Salamanca debido a sufrir un intenso dolor abdominal. En concreto, la paciente ingresó en torno a las 17:00 horas del miércoles 5 de agosto para recibir el alta pasadas las 11:00 horas del jueves 6 de agosto “sin haber obtenido un diagnóstico concluyente sobre el origen de dicha afección”. De cara a esta situación, tanto la paciente afectada como su esposo trasladan su desacuerdo ante “las importantes deficiencias” soportadas en relación a la atención recibida.
A pesar de esta queja, los afectados quieren aclarar que esta reclamación no pretende cuestionar el criterio clínico ni la capacidad profesional del personal sanitario que intervino en la asistencia: “Somos plenamente consciente de la presión asistencial que soportan los servicios de Urgencias y de que determinadas pruebas diagnósticas requieren tiempo”. En este sentido, también quieren destacar la labor de los trabajadores de Enfermería, de los celadores y del supervisor de Enfermería: “Su trato fue correcto, profesional y humano en todo momento”.
En cambio, ven necesario plasmar una serie de quejas de acuerdo con el servicio recibido: “Existieron importantes deficiencias en la organización, en la comunicación con la paciente y en los tiempos de atención, circunstancias que provocaron una situación de incertidumbre, angustia y sensación de abandono absolutamente evitables”.
En concreto, califican de “inaceptables” varios de los detalles sufridos durante las 18 horas de estancia en el Servicio de Urgencias: “Denunciamos la falta de información durante tanto tiempo, las continuas esperas sin explicación alguna, la evidente falta de coordinación entre servicios y la sensación permanente de abandono soportada durante tanto tiempo”. En definitiva, los afectados perciben especialmente preocupante la citada ausencia de una comunicación clara con la paciente y con su acompañante: “Esto generó una enorme incertidumbre.
"Teníamos la sensación de haber quedado olvidados”
Todo comenzó a las 17:00 horas del día 5 de agosto de 2026, cuando una pareja acudió al Servicio de Urgencias porque la mujer presentaba un intenso dolor abdominal. Según explican, tras el triaje inicial fue atendida por una facultativa, quien solicitó una analítica de sangre y la administración de medicación intravenosa para aliviar el dolor. Dos horas después, aunque el dolor persistía pese al tratamiento administrado, se obtuvieron los resultados de la analítica. Además, sobre las 20:00 horas se realizó una ecografía abdominal, cuyos resultados no estuvieron disponibles, tal y como relatan, hasta aproximadamente las 22:30 horas.




