Gol a gol, la Plaza Mayor salmantina ha ido calentando el ambiente hasta que, al final, el árbitro ha pitado el fin del partido que ha metido a España en la final de la Copa del Mundo y que ha hecho que los cientos de salmantinos presentes hayan vibrado de felicidad y emoción. Cada ocasión se ha celebrado como si fuera la definitiva y, con el último silbato, la plaza se ha convertido en un pequeño estadio al aire libre.
Los aficionados salmantinos han soltado un grito que se ha sentido por toda la ciudad, que por unos minutos parecía detenerse para escuchar la celebración. La fiesta ha continuado entre abrazos, cánticos y banderas, y muchos se han quedado en la Plaza Mayor comentando las jugadas y pensando ya en la gran final.

La salida de los salmantinos que han seguido el partido en la Plaza Mayor y su celebración de la victoria ha obligado a cortar alguna calle en la zona de Gran Vía. También se ha sentido la alegría por el resto de las ciudad con coches pitando por las calles celebrando el triunfo de la Selección.






