Rubén Alberto Moreno, un salmantino de 47 años afincado en Los Ángeles desde 2004, está viviendo en primera persona la intensidad del mundial de fútbol en su ciudad residencial. Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Pontificia de Salamanca y actual productor de informativos en una cadena de televisión estadounidense, el salmantino espera con emoción asistir al partido en el que la Selección Española se enfrentará a Bélgica este tras haber asistido ya al partido de España contra Austria del pasado jueves 2 de julio.
La odisea de conseguir una entrada
Para Rubén Alberto, este es su primer Mundial: “La única vez que había visto jugar a la selección en directo fue en un amistoso contra Suecia en el Helmántico cuando tenía ocho años”. Por ello, cuando conoció que una de las sedes de este mundial sería Estados Unidos no dudó en intentar conseguir una entrada.

En cambio, según cuenta, adquirir pases en Estados Unidos no ha sido sencillo, ya que comenzaba con un sorteo y, tras ganar el mismo, se debían adquirir las entradas, aún sin conocer los equipos que disputarían el partido. Un método que Rubén califica de "paradójico", asemejando la situación con “comprar entradas para un concierto sin saber quién es el cantante”.
Tras fallar en sus dos primeros intentos, logró ser elegido en su tercer sorteo y decidió arriesgarse: pagó 700 dólares por un pase de dieciseisavos en Los Ángeles sin saber qué equipos jugarían, confiando en que España se calificase como primera de grupo, siendo esta la única manera de poder ver a su equipo natal en su ciudad residencial.
Finalmente, tras vivir con “mucho entusiasmo y emoción” el partido contra Uruguay, la Selección Española pasó en primer lugar y el salmantino pudo presenciar en directo el España-Austria. Actualmente, posee una entrada para el partido de cuartos de final contra Bélgica, que se celebrará este viernes y cuyo pase ha ascendido a los 1.500 euros, aunque Rubén lo tiene muy claro: “En realidad lo que cuenta es tener la experiencia”.
“Una experiencia mágica, única y excepcional”
El partido frente a Austria dejó en el salmantino una experiencia imborrable. “La experiencia del primer partido la describiría como mágica, única y excepcional”, afirma Rubén, destacando que la grada ofrece “detalles que las cámaras de televisión no captan”.
Como anécdota, relata que la afición se congregó desde las 9:00 horas de la mañana en un bar cercano para marchar al coro de variados cánticos futbolísticos. En esa caminata, el salmantino recuerda encontrarse con varias personas, e incluso conocidos, lo que le permitió vivir una experiencia única: “Fue una fiesta multicultural donde nueve de cada diez personas apoyaban a España”, explica Rubén, añadiendo que presenció el encuentro sentado entre un aficionado hindú y un espectador, ambos apoyando a la selección.

La expectativa para el próximo partido: “No hay rival pequeño”
De cara al partido de este viernes contra Bélgica en cuartos de final, Rubén Alberto prefiere ser cauteloso: “La expectativa para el partido del viernes contra Bélgica es que no hay rival pequeño, no hay que confiarse, hay que salir a ganar”.
El salmantino recalca que España depende de sí misma, de tener acierto ante el gol y de que el encuentro no se vea condicionado por el arbitraje o el VAR, una tecnología que considera que “en este mundial está utilizándose demasiado”. Si España logra vencer a Bélgica, el gran sueño de Rubén es que la selección repita el éxito de Sudáfrica: “Ojalá pudiéramos repetir el Mundial de 2010”.




