La sanidad española está más revuelta que nunca. A la huelga médica que se han producido en todas las provincias españolas, habría que sumarle la de los técnicos superiores sanitarios, un conjunto de paros a nivel nacional que hace que las listas de espera aumenten considerablemente, además de afectar, como no, a la salud de los pacientes y a los diagnósticos de los mismos.

Hace tan solo seis meses, este medio adelantaba que muchos médicos salmantinos estaban hartos de la situación que se estaba viviendo en las mesas de negociación, lo que hizo que llegaran a amenazar con una huelga indefinida que verá la luz a partir del mes de septiembre, a no ser que cambie por completo la situación.
Por otro lado, son otros sanitarios los que están profundamente molestos como es el caso de los técnicos superiores sanitarios, que ya han decidido convocar huelga indefinida desde el próximo 13 de octubre, lo que causará grandes estragos en la sanidad pública al no realizarse a ritmo normal trabajos del día a día como pueden ser las distintas analíticas en los laboratorios.
A esto mismo, se suma el servicio de Traumatología del hospital de la capital del Tormes que desde este martes, 23 de junio, ha comunicado a SALAMANCA24HORAS que suspenderán las peonadas a partir del 1 de julio de 2026. Además, han añadido que no es el único servicio que dejará de realizar este tipo trabajos, a los que se sumará próximamente Anestesiología.
Tras meses de huelgas semanales, llega la que promete ser la definitiva para los médicos
Ángel Bajo, presidente de la Conferencia Estatal de Sindicatos Médicos de Salamanca, ha explicado que se han dado por finalizadas las huelgas programadas sin llegar a los objetivos que se establecieron, a raíz de una huelga semanal al mes.
Según ha indicado, la situación actual es que “se han terminado las huelgas que se tenían programadas sin obtener los objetivos establecidos. Lo único que ha conseguido la señora ministra es que todos estemos unidos, más enfadados y preparados para seguir en la lucha, no sé si en septiembre o en octubre, no está decidido todavía, pero habrá huelga indefinida”.
Ante esto, cabe recordar que se podría llegar a dar una situación a parte de los propios paros que se han realizado y la huelga indefinida con la que se ha amenazado, básicamente es que el Estatuto Marco no saliera para adelante. Primeramente, el Consejo de Ministros ha presentado el borrador para que se hagan alegaciones y después se tendría que aceptar una vez termine ese periodo. Más tarde, tendría que volver al Consejo de Ministros para que dé el visto bueno, que llegará al Senado y finalmente se tendría que aprobar en el Congreso de los Diputados.
Pues bien, ante esto existen diferentes contrapuntos que harían que no se llegara a aprobar el Estatuto Marco. Como explica el propio Bajo, algunos de los sindicatos no estarían de acuerdo con el texto, seguidamente, ha expuesto que "tienen compromisos en el Senado de que no se dará el ‘sí’", mientras que por último, en el caso de llegar a la Cámara Baja, PNV estaría en contra y no llegaría a salir, lo que obligaría a reconfigurar todo el borrador presentado por el Ministerio de Sanidad.
Este descontento no viene únicamente dado por el Estatuto Marco, sino que “la ministra nos lleva mintiendo desde hace meses”. Fuera de cualquier signo político, como también ha dejado claro el propio presidente de CESM Salamanca: “Esta es la realidad y no hay otra, aquí no hay ninguna visión política. La única que está hablando de política y valorando los tiempos políticos es ella, que se marche a luchar por la Comunidad de Madrid y que nos deje en paz al resto de españoles”.
Las diferentes huelgas semanales que se han realizado han causado grandes daños en la sanidad pública, sobre todo en el ámbito de las operaciones quirúrgicas donde se ha rondado día sí y otro también el 50 por ciento de las cirugías suspendidas: “Estamos haciendo más trabajo del que está establecido por recuperar, porque no se deja sin atender nada que sea urgente o medianamente urgente, pero sí que es verdad que si no se incrementan las actuaciones de actividad como las peonadas, va a ser muy difícil recuperar lo perdido”.
El inicio de las peonadas se dará a partir del mes de julio, desde el primer día, donde el servicio de Traumatología ha anunciado que no realizarán peonadas. Por otro lado, áreas como Anestesiología han indicado que se realizarán en un futuro, según explicaron sanitarios de Salamanca a este medio. El daño que se produce es realmente grave y como bien indica Bajo, esto supone que “se sigan manteniendo las listas de espera, que mientras haya únicamente tres personas en ellas, seguirá siendo algo grave”.
Cabe recordar que gracias a los planes de choque que han llevado a cabo la Junta de Castilla y León se han logrado solucionar algunos de estos problemas. Ante esto, CESM tiene claro que “queremos que toda se haga dentro de la sanidad pública, no es que tenemos en contra de la externalización cuando no hay más remedio, pero primero explorando toda posibilidad de hacer esa labor dentro del sector público”.
El último de ellos fue con el contrato por el que se realizarían más de 1.000 operaciones en la Santísima Trinidad y en la Clínica Campoamor, un contrato por valor de varios millones de euros que buscarían resolver el problema de las listas de espera.
Los técnicos superiores sanitarios: “Paralizaremos la sanidad si hace falta”
Los médicos no son el único sector sanitario que ha amenazado con este tipo de huelgas, otros como los técnicos superiores sanitarios han puesto hasta fecha para dar comienzo con estos paros. Como confirmaba a través de un comunicado la Asociación Española de Técnicos de Laboratorio.
Estas empezarán desde el 13 de octubre, todo esto por la cantidad “de promesas incumplidas, compromisos sistemáticamente aplazados y un agravio comparativo sostenido e inaceptable respecto al resto de profesionales sanitarios, los técnicos superiores sanitarios nos vemos obligados, una vez más, a recurrir a la movilización como única vía para hacer visibles unas reivindicaciones que son justas, legítimas y largamente ignoradas”.
El motivo principal sigue el mismo que el de hace meses, la negativa por parte de las administraciones de “hacer efectivo el reconocimiento profesional y retributivo derivado del Grupo B”, exigiendo de esta manera, diecinueve años después, un punto prometido y esperado por todos los TSS.
No solamente tendría que ver con lo económico, sino que la convocatoria de huelga indefinida responde a la necesidad de “defender la dignidad profesional de miles de trabajadores y trabajadoras que sostienen diariamente servicios fundamentales de diagnóstico, laboratorio, imagen médica, anatomía patológica, radioterapia, documentación sanitaria y otras áreas estratégicas del sistema de salud”.
Eso sí, también han dejado claro que el comité de huelga se mantendrá siempre a disposición de las instituciones públicas para abrir cualquier ronda de diálogo o negociación, aceptando “nuevas dilaciones respecto al cumplimiento de una previsión legal vigente desde 2007 y cuya aplicación efectiva sigue pendiente para los Técnicos Superiores Sanitarios”.
El objetivo de estas huelgas indefinidas, pues, es el mismo que se ha perseguido durante las últimas celebradas a las puertas del hospital de Salamanca, llegar a “paralizar la Sanidad” por parte de los TSS para así demostrar que son personales sanitarios esenciales para el día a día de los hospitales y centros médicos, y reivindicar "ser los capitanes de la Sanidad" por parte de los médicos.




