La provincia charra ha sido una de los territorios con uno de los porcentajes más bajos en cuanto a personal de baja laboral que repite la misma tras recaer tras el alta médica. Otras provincias como Burgos, Valladolid o Palencia, han presentado un 62’7, 59’8 o 59 por ciento, muy lejos de Salamanca a la que se le ha atribuido un 49,5 por ciento, según los datos publicados por ICAL.
De este modo, se demuestra que las bajas laborales no afectan de la misma forma a todo el territorio de la región, suponiendo mayores costes para algunos territorios, afectando de manera directa a las empresas.
Eso sí, a pesar del margen de Salamanca con otras provincias, no esconde una de las grandes problemáticas que sufre la sociedad actual, con un incremento general de la incapacidad temporal relacionados con la salud mental. Aun así, cabe destacar que es necesario seguir trabajando en iniciativas que fomenten los cuidados de la salud mental entre las pequeñas y las medianas empresas de la región, donde una gran parte de las bajas se han debido a problemas psicológicos.
En datos de la región, el coste económico de las incapacidades temporales supusieron 4.234 millones de euros en 2024, un 62 por ciento más que en 2018. Además, una media de 49.000 trabajadores al día estuvo de baja, acumulando 22 días de ausencia por trabajador frente a los 14 días de 2018. Por otro lado, cabe destacar que se han registrado 367 procesos por cada 1.000 trabajadores, un 34,4 por ciento más que en 2018.



