El pasado martes, 18 de agosto, el monolito dedicado a los miembros de las Brigadas Internacionales que sufrieron prisión por “defender durante la Guerra Civil el entonces orden constitucional vigente”, en palabras de la Asociación Salamanca por la Memoria y la Justicia, sufría un episodio vandálico justamente en el 90 aniversario del fusilamiento del poeta Federico García Lora.

La placa, situada en lo que era el antiguo Convento de las Comendadoras de la Orden de Santiago, en la parte trasera de la Iglesia de Sancti Spíritus de Salamanca, aparecía con unas pintadas negras en las que se tachaban los nombres de los antiguos miembros de las Brigadas Internacionales.
Julio Fernández García, presidente de la Asociación Salamanca por la Memoria y la Justicia, ha indicado la estrecha relación con el propio consistorio, con el que han colaborado otras ocasiones para otros memoriales existentes en la ciudad de Salamanca. De este modo, desde la propia organización han expuesto que en otros actos vandálicos, los servicios de limpieza del Ayuntamiento de Salamanca han actuado con rapidez por lo que piden que “procedan a la limpieza del monolito de homenaje a las Brigadas Internacionales.

Asimismo, también han indicado que “aprovechamos para condenar públicamente este tipo de actos vandálicos, impropios de una sociedad libre y democrática de un Estado constitucional como el nuestro, que generan odio y enfrentamiento y que socavan los pilares básicos de la convivencia pacífica que demuestra siempre nuestra sociedad salmantina”.



