Un total de 525. Tras este número se esconde el total de personas que, durante el pasado año 2025, decidieron o intentaron quitarse la vida en Salamanca: “Esta no es una cifra baladí”. Con esta declaración, desde el Teléfono de la Esperanza, la conocida asociación internacional que lucha contra el suicidio con sede en varias ciudades de España, deja claro que el suicidio no debe ser un tema ignorado.
Pero esto no queda aquí. A lo largo de toda España, un total de 3.953 personas se quitaron la vida en el año 2024, mientras que a nivel internacional esta cifra aumenta hasta 720.000 de media cada año, tal y como informa la OMS. Ante esto, desde el Teléfono de la Esperanza lo tienen claro: “Estas cifras de las personas que se suicidan al año son realmente espeluznantes. Nos invitan a tomar conciencia de la importancia de dar visibilidad a una realidad que, pidiendo ayuda, sería factible aliviar”.
En torno a estas cifras, declaraciones y demás principios girará la jornada de este viernes 18 de septiembre en Salamanca. ¿El motivo? La celebración del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que, aunque oficialmente se conmemora el día 10 de septiembre, en Salamanca suele retrasarse debido a las Ferias y Fiestas de Salamanca.
Así, desde las 11:00 horas, la plaza del Liceo se convertirá en el epicentro de la lucha contra el suicidio. En una jornada llena de información, reivindicación y actividades, el momento culmen llegará a las 13:00 horas, con la lectura de un manifiesto de la mano de la concejala de Salud Pública del Ayuntamiento de Salamanca, Vega Villar, acompañada de diversos voluntarios y orientadores del Teléfono de la Esperanza de Salamanca.
‘No te rindas’. Con este título se enmarca también uno de los elementos principales del evento: uno de los poemas del escritor Mario Benedetti, que se recitará después de guardar un minuto de silencio por todas las víctimas de suicidio en Salamanca. Finalmente, la plaza del Liceo se llenará también de dípticos informativos sobre qué hacer ante un caso de ideación suicida y otros exponiendo los mitos existentes en nuestra sociedad.
“Hablar del suicidio abiertamente sigue siendo un tabú”
La importancia de este tipo de eventos recae, según explican desde el Teléfono de la Esperanza, en falta de concienciación que existe actualmente en la sociedad: “Hablar del suicidio abiertamente sigue siendo un tema tabú. Incluso entre los medios de comunicación es una noticia que habitualmente no se publica”.
Esta falta de conciencia social provoca una serie de mitos implantados en el ideario general contra los que lucha diariamente el Teléfono de la Esperanza. En primer lugar, existe una idea que defiende el hecho de que, si se pregunta a una persona si está pensando suicidarse puede dar idea de hacerlo. “Esto es completamente falso. Es fundamental preguntar con calma y sin juicio”.
Otra de las falsas creencias hace pensar que una persona que está pensando en quitarse la vida no suele comunicarlo. En cambio, “nueve de cada diez personas que se suicidan manifiestan de una forma u otra su intención a través de gestos, amenazas o cambios de comportamiento”. Otro de los mitos, que defiende una idea contradictoria al expuesto anteriormente, asegura que las personas que se quieren suicidar lo que busca es quitar la atención: “La persona está en una situación de ambivalencia entre vivir con un sufrimiento extremo o morir”.
La forma de actuación también provoca falsas creencias sobre los suicidios: “Se suele pensar que se actúa por impulso, por lo que no podemos hacer nada para evitarlo. Esto es completamente falso. El suicidio suele estar precedido por una planificación rigurosa”. En este sentido, cuando llega el momento en el que una persona decide intentar suicidarse, el personal especializado no es el único que puede ayudar: “El entorno cercano y asociaciones como el Teléfono de la Esperanza juegan unos papeles esenciales”.
Por último, desde el Teléfono de la Esperanza de Salamanca dejan claro que no todas las personas que intentan suicidarse o que fallecen por suicidio tienen un trastorno mental. Falso. Por el contrario, “el suicidio tiene múltiples causas”: “Es fundamental no juzgar ni minimizar el dolor. Hablar de ello es una forma de acompañar y ayudar”.
La prevención del suicidio, una labor que recae en la información y concienciación
La eliminación de estas creencias, según explican desde el Teléfono de la Esperanza, es clave para la mejora de la situación: “Una parte importante en la prevención del suicidio es intervenir lo antes posible, por lo tanto, dejarse llevar por creencias como que una tentativa sólo busca llamar la atención puede tener consecuencias desafortunadas”.
“En el momento en el que haya más información disponible y empiecen a desmontar mitos, la evolución podrá ser favorable”. Desde el Teléfono de la Esperanza, aseguran con estas declaraciones que esta labor de concienciación es esencial para la mejora de la situación.
"Es fundamental pedir ayuda"
En este viaje hacia la concienciación y la información, el Teléfono de la Esperanza es un mecanismo esencial: “Respondemos llamadas, anónima y confidencialmente, de personas en situaciones vulnerables, con ideación suicida o suicidio en curso todos los días del año las 24 horas”, explican, añadiendo que utilizan una escucha activa y empática. Además, para los más jóvenes, se dispone de una aplicación de chat llamada ‘conéctate.social’ que se encuentra activo de las 18:00 a las 24:00 horas.
Por otro lado, una iniciativa esencial es la realización de cursos y talleres para promocionar la salud emocional y prevenir conductas no deseadas. En este sentido, en la sede de Salamanca se imparten talleres a partir de octubre en grupos reducidos, para los cuales la inscripción está abierta hasta el 30 de septiembre.
En definitiva, la importancia de estas labores del Teléfono de la Esperanza recae en el acompañamiento: "Es fundamental pedir ayuda. La soledad es una lacra que envuelve a la sociedad actual y que juega un papel importante en el sufrimiento extremo. Si a esto se le añade la falta de valores y la falta de sostenimiento emocional, el coctel está servido".



