Mucho antes de situarse al frente de algunas de las investigaciones más delicadas de la Guardia Civil, Antonio Balas estuvo destinado en Salamanca como capitán y jefe de la Policía Judicial de la Comandancia. Su paso por la provincia sigue siendo recordado por quienes trabajaron con él, que le recuerdan como “un gran profesional”.
Durante su etapa en Salamanca, Balas dirigió numerosas investigaciones contra el crimen organizado y el narcotráfico. Entre las operaciones más relevantes figura la que permitió la detención de Amancio Carro, conocido como ‘El Rubio’, considerado uno de los principales narcotraficantes de la provincia, cuya condena a diez años de prisión supuso uno de los mayores golpes al tráfico de drogas en Salamanca.
Tras su paso por la Comandancia salmantina, Antonio Balas continuó ascendiendo dentro del Instituto Armado hasta convertirse en teniente coronel y responsable del Departamento de Delincuencia Económica de la Unidad Central Operativa (UCO), desde donde dirige algunas de las investigaciones de mayor trascendencia nacional.
Su nombre ha vuelto a situarse en el foco mediático tras las actuaciones desarrolladas por la UCO en relación con presuntas filtraciones de información reservada y las maniobras investigadas en torno a la denominada trama de Leire Díez. La propia unidad llegó a reforzar las medidas de seguridad del mando al apreciar potenciales riesgos derivados de esas actuaciones.
En Salamanca, quienes compartieron destino con él, recuerdan su etapa al frente de la Policía Judicial y destacan el respeto profesional que se ganó durante aquellos años, marcados por importantes operaciones contra la delincuencia organizada y el narcotráfico.






