El procurador socialista por Salamanca y secretario provincial del PSOE, Fernando Pablos, revisa los dos años que han transcurrido de Legislatura desde que fuera elegido el pasado 24 de mayo de 2015 en las últimas elecciones Municipales y Autonómicas. “Desgraciadamente no hay muchas novedades respecto al pasado. La Junta tiene en Salamanca a una de las grandes provincias olvidadas”, lamenta.
Fernando Pablos considera que el mayor problema que atañe a la provincia de Salamanca es la despoblación. “No se puede permitir la emigración de los jóvenes por culpa de la ausencia de generación de oportunidades para que éstos permanezcan, la falta de creación de riqueza y la prestación de unos servicios de calidad”, sugiere.
Además, Pablos lamenta alguna de las decisiones que se han tomado y que han causado problemas, especialmente en el ámbito sanitario. “Hace falta más compromiso por parte de la Junta en la generación de riqueza y sobre todo recuperar los recortes que se han hecho en lo últimos años”, sostiene.
Entre las propuestas socialistas para mejorar la situación, Fernando Pablos destaca la necesidad de hacer una mayor apuesta por la investigación, el desarrollo y la investigación. “Es uno de los sectores que más ha perdido en los últimos años. Lo han pasado mal por falta de presupuesto y los jóvenes con más talento se han visto obligados a emigrar por falta de oportunidades”.
Además, Fernando Pablos se ha remitido al plan industrial que ha planteado el Partido Socialista para la provincia de Salamanca. “Es importante especialmente para que algunas zonas como Béjar, que han sufrido grandes pérdidas, puedan recuperar empleo por medio de la iniciativa pública. Béjar tuvo una dependencia del textil muy importante y luego hizo una inversión en innovación que no ha salido demasiado bien, por eso es fundamental que ayude la iniciativa pública, aunque hay que analizar cómo se debe aplicar en cada sitio”, especifica.
En definitiva, el procurador socialista pretende huir del actual modelo que impera en la provincia por el que el sector con más peso es el terciario. “No podemos depender del turismo. Es un lujo vivir en Salamanca y es estupendo que nos visiten pero no podremos generar riqueza mientras no tengamos industria”, concluye.




