Los Policías Nacionales de Salamanca han dicho basta. Están cansados de una situación que afecta al ejercicio de su desempeño laboral y que afecta directamente también a los ciudadanos salmantinos: se trata del lamentable estado de sus equipos de trabajo.
Así lo ha hecho saber a través de un comunicado el Comité Provincial de la Confederación Española de Policía de Salamanca con el objetivo de dejar constancia de la situación actual que está atravesando la Unidad de Prevención y Reacción de Salamanca, adscrita a la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana
“Durante los últimos años y a pesar de los criterios de desplazamiento que recoge la normativa específica al respecto (dentro de la región y en circunstancias excepcionales fuera), se están produciendo por parte de los funcionarios pertenecientes a dicha Unidad, desplazamientos de larga duración de norte a sur de la península con regularidad, con una disponibilidad total (en vez de flexibilidad) no reflejada en la norma e igualmente no remunerada, al contrario de lo que sucede con las Unidades de Intervención Policial”, recoge el comunicado. Una situación que supone, por tanto, una merma de los efectivos UPR que deben prestar servicio en Salamanca, motivo por el cual la carga de trabajo aumenta para los mismos.
“Si bien desde este sindicato somos conscientes de que alteraciones de orden público como las producidas en reiteradas ocasiones en Cataluña, hacen precisa la aportación de todos los efectivos necesarios para restablecer la normalidad, no es menos importante la seguridad de los funcionarios desplazados al efecto y los medios con los que se cuenta.
A pesar de las peticiones efectuadas tanto desde la propia Comisaría Provincial de Salamanca, como por las organizaciones sindicales en las reuniones mantenidas en materia de Riesgos Laborales, los vehículos, material y equipamiento no reúnen las condiciones adecuadas para garantizar tanto la seguridad de los policías desplazados como de los posibles ciudadanos que pudieran resultar afectados por dichas alteraciones”, apuntan en el comunicado.
Del mismo modo, hablan del problema de los vehículos y los dispositivos obsoletos que utilizan para ejercer sus funciones laborales “la escasez de vehículos modernos y ajustados a la normativa en materia de riesgos laborales, cascos antidisturbios viejos, con una antigüedad próxima a los treinta años y heredados a su vez de antiguas Unidades de Intervención Policial, escudos no aptos para el nivel de agresividad esgrimida por grupos de incontrolados, chalecos antitrauma deteriorados, protecciones primordiales para las articulaciones y otros elementos básicos para la prestación de un servicio adecuado a las necesidades operativas, hacen que acometer con solvencia las funciones encomendadas resulte en ocasiones un auténtico peligro para la integridad de los policías actuantes”.
Concluyen su comunicado con una frase que resume la situación que están viviendo: “Salamanca no merece una Unidad de Prevención y Reacción low cost… y el ciudadano tampoco”




