El pasado 20 de marzo, la Hermandad Dominicana miraba a la Semana Santa de Salamanca 2026 con preocupación, todo esto a raíz de un accidente con la imagen del Cristo de la Buena Muerte que obligaba a retirarla de manera preventiva para poder realizar las labores de reconocimiento de daños la propia priostía. En homenaje al mismo, decidieron salir con una cruz tumbada para recordar a la venerada imagen por una de las procesiones más esperadas de los Días Santos.
Tras meses de espera, parece que todo por fin está viendo la luz y la Junta de Gobierno se ha dirigido a los fieles y devotos para comunicar que “la sagrada imagen del Santísimo Cristo de la Buena Muerte ha sido trasladada a las instalaciones de las Edades del Hombre con el fin de proceder a su restauración”, una noticia que muchos hermanos han recogido con agradado.
Después de esperar cuatro meses por temas burocráticos, como han aclarado desde la propia Hermandad Dominicana, por fin se han cumplido todos los requisitos legales y técnicos exigidos por los organismos competentes, los cuales “eran del todos indispensables para garantizar la total seguridad y el rigor de la intervención sobre nuestro Sagrado Titular”.
Por otro lado, no han dudado en agradecer el trabajo de los hermanos que han trabajado día tras día para acelerar este proceso. Asimismo, han hecho hincapié que la imagen se encuentra en manos de grandes “profesionales acreditados, con años de experiencia, rigor técnico y vocación de servicio”.
¿Cómo ocurrió?
La Junta de Gobierno de la Hermandad Dominicana explicó que se trató de un accidente fortuito, que tras realizar una primera valoración a la imagen, se decidió retirarla del culto de manera preventiva: “Los expertos continúan evaluando los daños y trabajando para garantizar que la talla esté en perfectas condiciones de cara a la próxima Estación de Penitencia del Viernes Santo”.
Un día después, los peores augurios se hacían realidad, se comunicaba a los hermanos que el Cristo de la Buena Muerte estaría ausente en la procesión de la Dominicana, una de las más especiales de la Semana Santa de Salamanca 2026. De este modo, la ausencia de la imagen ponía la nota amarga a los Días Santos, quedando la Hermandad Dominicana herida de cara al desfile de la Esperanza.
En sustitución, una cruz portada por todos los hermanos, junto a una corona de espinas y los clavos de Cristo, acompañaban a Nuestro Padre Jesús de la Pasión, a la Virgen de la Esperanza y a Nuestra Señora de los Dolores. Con este bonito recuerdo y a pesar del dolor que se sentía por la ausencia de la imagen tallada por Damián Villar en 1945, se realizaba una procesión diferente pero con la misma pasión.




