“Igual que buscamos estar bien físicamente, tenemos que intentar encontrarnos de esa manera psicológicamente. Por eso, los que estén pasando por un proceso de cáncer de colon o de cualquier otro tipo han de saber que pueden pedir ayuda a los psicólogos antes de encontrarse mal. Y es que, cuanto antes se trate un caso, mejor se afrontará”. Son palabras de Sylvia Amador, psicóloga de la Asociación Española Contra el Cáncer en Salamanca, que explica a SALAMANCA24HORAS cómo trabaja con pacientes que tienen esta enfermedad.
Para ello, detalla que cada persona ha de ser tratada de forma distinta: “No hay una varita mágica ni consejo que valga para todos. Intentamos prestar atención lo más rápidamente posible, que no haya lista de espera, pero la periodicidad de reunión con cada paciente depende de la necesidad que tenga cada uno. Hay personas a las que ves cada poco tiempo y a otras, solamente cuando van a tener una revisión médica”.
Amador pide que se desmitifiquen eslóganes vinculados a la lucha o la pelea. “Trabajar aspectos positivos es mucho más que eso. Para curarse no influye el pensar en positivo, pues hay optimistas cuya enfermedad avanza de forma más veloz, y al revés. Lo importante es encontrarse bien a través de ayudas y apoyos”, detalla. Eso sí, una de las tareas que promueve es realizar un catálogo de actividades positivas: “Buscar un aspecto positivo en cada día incita a tener esperanza y eso es algo básico para seguir adelante”.
Otro es afrontar los miedos. “Los miedos se vencen permitiéndose tenerlos. Normalmente, los evitamos, pero son unas emociones naturales y necesarias. Nadie nace sabiendo resolver todos los problemas de la vida. Hay que ir uno a uno con los miedos y evitar ponerse una coraza, pues llega un momento en el que es tan grande, que explota y te descontrolas. Es como cuando los niños tienen miedo de un monstruo por las noches y se tapan con las sábanas pensando que así se protegen. En los adultos, ocultar la realidad hace que ese monstruo crezca”, detalla esta psicóloga.
Aunque la tarea de ayudar a los demás le corresponda a ella, Sylvia Amador considera que su trabajo en la Asociación Española Contra el Cáncer en Salamanca ha contribuido a que ella misma mejore como persona: “Mi abuela tuvo cáncer de colon y eso me permite empatizar de forma más sencilla. He aprendido y aprendo de todo. Mi manera de ver la vida y de valorar las cosas ha cambiado. He recibido lecciones de vida y ahora sé relativizar. Quienes trabajamos en esta área nos sentimos afortunadas porque la gente nos confía algo tan íntimo como las emociones. He aprendido que está bien realizar planes a largo plazo, pero que todos tenemos que vivir día a día”.




