Trabajadores del Hospital Virgen Vega, que actualmente funciona como edificio de consultas, denuncian las altas temperaturas con las que tienen que lidiar tanto los profesionales como los propios pacientes en el Edificio de consultas 3, en las plantas 1ª, 2ª y 3ª que corresponden a Oftalmología y en las salas de espera del edificio 2.
Relatan que esta es una situación que se lleva extendiendo desde hace unos cuatros años durante todos los veranos. Al tratarse de un edificio antiguo no cuenta con sistemas de aire acondicionado ni tampoco de ventilación, mientras la solución que han recibido durante este tiempo y tras varias quejas es la puesta ventiladores, obteniendo como respuesta que no se puede invertir en un edificio tan antiguo y debido a su próximo traslado al hospital nuevo. Un traslado de consultas que en principio no comenzaría hasta otoño-invierno de este año, haciéndose efectivo durante 2027, según confirmó el consejero de Sanidad.
En plena ola de calor, los trabajadores muestran su malestar, apuntando que llevan varias semanas trabajando por encima de los 30 grados, algo que puntualizan “es inhumano”. También declaran que “los pacientes al final son los que se llevan la peor parte porque vienen a un sitio donde se supone que te tienen que atender en las mejores condiciones y se tiene cero miramientos con ellos porque en las salas de espera hay cuatro ventiladores de pared de 30 centímetros de diámetro que no enfrían, solo mueven el aire caliente”.

Estas altas temperaturas también están obstaculizando el trabajo realizado. Afirman que este martes mismamente tres pacientes se han tenido que marchar a casa porque no les han podido atender, ya que la máquina láser no permitía realizar la prueba al registrarse un exceso de temperatura que le impedía su correcto funcionamiento.
Actualmente, al igual que en anteriores veranos, en las consultas se han instalado ventiladores y un sistema de refrigeración pingüino que les dieron como solución, indicando que sacaba el aire caliente y lo convertía en frío. Sin embargo, advierten que “los trabajadores de mantenimiento ya nos dijeron que este aparato no servía para nada al ser un espacio tan grande”.
Los profesionales que trabajan en esta área también indican que han reclamado que se revise este sistema y que también han enviado un escrito a riesgos laborales: “En el escrito puntualizamos que hay un real decreto que establece que los trabajos sedentarios de oficina deben tener una temperatura comprendida entre los 17 y los 27 grados. El trabajo en las consultas de oftalmología se considera un trabajo sedentario y, sin embargo, nosotros sobrepasamos con creces esos 27 grados”.
Al respecto, la información que trasciende desde el Hospital de Salamanca es que los edificios de consultas tienen una climatización antigua y se han ido paliando los efectos del calor con dispositivos móviles año tras año, según las necesidades. También que se están estudiando las peticiones que se han ido recibiendo y que efectivamente se han colocado ventiladores en algunas estancias, explicando que no se pueden poner en todas porque hay que cuidar la instalación eléctrica general. Toda esta situación, aseguran que cambiará con el traslado a los nuevos bloques de consultas que contarán ya con una instalación de climatización nueva.




