En el límite con Portugal, Salamanca esconde el yacimiento de arte rupestre al aire libre más importante de España. Declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en el año 1998 y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2010, el yacimiento sigue siendo un gran desconocido para la mayoría de los salmantinos. Olivia Rivero, investigadora principal del Proyecto de Intervención Arqueológica de Siega Verde explica que, en un principio, este proyecto fue diseñado para intervenir en el enclave y ha evolucionado gracias a una iniciativa de la junta que incorpora la monitorización del estado de conservación del yacimiento y la parametrización de los factores que intervienen en su degradación medioambiental.
¿En qué situación de conservación se encuentra el yacimiento de Siega Verde en este momento?
El estado es variable en función de las distintas zonas de yacimiento, pero en general podemos decir tiene un estado muy comprometido o casi crítico de conservación debido a los cambios ambientales producidos, por una parte, por el cambio climático y por otra parte por la intervención humana, sobre todo por la regulación del régimen hídrico del río Águeda, el vallado,... ha habido una serie de factores que han intervenido en que actualmente la vegetación en Sierra Verde haya cambiado drásticamente con respecto a cómo ha sido a lo largo de la historia de yacimiento. Se han desarrollado masivamente las herbáceas, los árboles y los líquenes y la vegetación pues tiene un carácter muy destructivo para las rocas decoradas.
Y ante ese panorama, ¿cómo se trabaja en el yacimiento?
Lo que estamos haciendo es monitorizar el estado en el que está el yacimiento, para ello se han hecho distintas intervenciones, tanto mediante vuelos de dron multiespectral que nos permiten evaluar el estado de la vegetación, como a pie de roca, para medir los factores de crecimiento de los líquenes para tener una serie de datos que científicamente avalen las intervenciones que se vayan a realizar. En paralelo se han desarrollado protocolos de intervención para el control de herbáceas, de arbolado, etcétera. Con lo cual estamos iniciando una fase no solo de controles ambientales, saber qué pasa en el yacimiento y por qué, sino intervenir para corregir el deterioro y permitir que vuelva a un estado óptimo para después mantenerlo en base a esa monitorización que estamos realizando.
¿Ese trabajo determinará cómo será el futuro del yacimiento y como debe protegerse?
Estar al aire libre, obviamente, tiene unos factores de degradación naturales, los grabados están sobre rocas que están sometidas a la erosión del viento, del agua… Esos son factores que en los que los seres humanos no podemos intervenir de manera directa, pero que afectan de manera muy lenta al arte. Es un deterioro muy muy lento y es verdad que hay figuras que se van perdiendo porque al ser un yacimiento que está al borde del río, el grabado se erosiona. Pero hay que decir que en los 15.000 o 20.0000 años que tienen las distintas rocas en las distintas fases de siega verde esa degradación les afecta de una manera relativamente pequeña.
Que dentro de otros 15 000 años probablemente no existirá Sierra Verde o muchas figuras habrán desaparecido, pero es un factor es el que no podemos influir, la única forma sería sacar las rocas y es imposible. Hay factores geológicos que son inevitables y que están ahí. El problema es la el factor antrópico que se mueve a una escala mucho más rápida y es mucho más destructivo. Ese es el que hay que intentar corregir y en ello estamos.
¿Se siguen haciendo descubrimientos de grabados en Siega Verde?
Ahora estamos en una fase en la que no intentamos descubrir nada, nuestra principal preocupación es documentar lo que ya existe y tener lo que llamamos un gemelo digital del yacimiento a todos los niveles para realmente saber lo que hay y cómo está. Ahora estamos revisando todas las rocas del yacimiento, haciendo restitución tridimensional, etcétera y lo que hacemos también es restitución digital para poder ver los grabados. Hay casos en los que los grabados ya no se ven bien por culpa del crecimiento de líquenes. Cuando estén controlados todos los parámetros de conservación y sepamos a qué atenernos, entonces entraremos en una nueva fase de prospección y aparecerán sin duda nuevas figuras. Siega Verde es un yacimiento muy grande, tiene muchísimas rocas y ha habido distintas intervenciones de actuaciones arqueológicas desde su descubrimiento hasta la actualidad, pero es cierto que la aplicación de nuevas tecnologías en los últimos años ha permitido dar un salto cualitativo en lo que es la identificación de arte, gracias a los sistemas de documentación de iluminación … y en ese contexto pues aparecerán nuevas figuras casi sin ninguna duda.

El yacimiento es como un pozo sin fondo, siempre hay algo que te sorprende…
Exacto, cualquier yacimiento arqueológico, pero más un yacimiento de esta envergadura, no se agota con una única investigación y menos algo complicado como es la documentación del arte, porque es muy difícil. Hay grabados sumamente finos que son muy difíciles de ver, hay muchas rocas con distintas orientaciones, hay rocas que se cubren con sedimento y que se descubren con la extinción de la del régimen del río, con lo cual, pues podemos decir lo que tú dices, que es un pozo inagotable. Además, hay que tener en cuenta que el yacimiento está vallado en un perímetro mínimo, es probable que haya más rocas decoradas fuera de ese perímetro, puesto que así lo vemos en otros yacimientos similares de arte rupestre como puede ser los grabados de Côa, en los que el arte no se restringe a única vertiente, sino que aparecen en las dos vertientes y que a veces sube arriba de las laderas. Entonces, actualmente conocemos, digamos, un mínimo de Siega Verde, pero probablemente era más yacimiento y aparecerán más rocas sin duda.
Y a pesar de toda esta riqueza artística y patrimonial y siendo uno de los yacimientos más importantes de España, Siega Verde es un gran desconocido
Sin duda es el más importante de Castilla y León y el más importante en España. No hay otro fuera de nuestro país, solo es comparable con los yacimientos de Côa. El arte
Pero en España, que digamos el arte rupestre al aire libre es exclusivo de la península Ibérica no hay fuera de la península de América y dentro de ese arte rupestre de aire libre tenemos la suerte, en la meseta norte de tener varios yacimientos de los cuales Siega Verde es el más el más grande y junto a él los conjuntos del Côa. Sin duda todos estos yacimientos estaban relacionados en la prehistoria, no es no es aleatorio que aparezcan todos relativamente cerca, en entornos muy similares. Es decir, estamos viendo unas muestras del mundo simbólico de unas poblaciones que habitaban esta zona y que la habitaron durante muchos miles de años y la decoraron durante muchos miles de años.

¿Se está haciendo ahora más promoción del yacimiento, se conoce más qué es Siega Verde?
No es no es bueno que la gente no lo conozca. Es verdad que Siega Verde, para ser un yacimiento de Patrimonio de la Humanidad y el más grande de España, es prácticamente desconocido, incluso en la propia ciudad de Salamanca mucha gente no sabe que existe. Ha habido un poco una falta de impulso para dar a conocer su valor. Todo el mundo conoce Altamira y en Cantabria existe ya un sentimiento muy arraigado de que las cuevas son parte de su identidad y eso es algo que en Castilla y León no se ha desarrollado tanto. Aquí tenemos varios yacimientos importantes y la sociedad tendría que empezar a conocerlo y a valorarlo, porque tenemos algo excepcional que no hay ninguna otra parte del mundo.
Nuestra intención es que la gente lo conozca, pero no solo lo conozca como un atractivo turístico, sino como realmente un valor patrimonial de incalculable valor.




