El Ayuntamiento de Villares de la Reina se ha reunido en sesión plenaria este viernes con el auditorio municipal una vez más sobre la mesa de debate. En esta ocasión, se han aprobado los pliegos de contratación de las obras de finalización del edificio. Con el voto en contra, eso sí, de Ciudadanos que ha mostrado su desacuerdo por la puntuación que lleva aparejada la disminución de los plazos, argumentando que puede afectar al acabado final de la obra.
La respuesta por parte del Equipo de Gobierno del Partido Popular, además de remitirse a los informes técnicos municipales que han dado luz verde a los pliegos, ha sido destacar la objetividad de las condiciones, es decir, precio, garantía de ejecución y plazo, en este caso ocho meses.
En este sentido, la sesión plenaria de este viernes también ha servido para aprobar una rectificación en la indemnización de daños al Ayuntamiento por la resolución del anterior contrato de obras del Auditorio. Según lo expuesto, la cifra correcta es 57.522 euros y no 43.628 euros como se aprobó el pasado 30 de agosto.
Por otro lado, el Pleno ha aprobado los pliegos de concesión del servicio de guardería, en este caso, con la abstención del Grupo Socialista además de los votos en contra de Ciudadanos. La formación naranja ha mostrado su oposición a los pliegos temiendo que un descenso en los costes para el Ayuntamiento pueda significar un descenso correlativo en la calidad de la prestación del servicio por parte de la concesionaria. A este respecto, el Grupo Popular se ha comprometido a permanecer vigilante.
En este punto, el PSOE ha intentado obtener la promesa por parte del Equipo de Gobierno de que se subvencionará parte de la tarifa de los usuarios de la guardería con menos recursos, aunque éstos se han limitado a prometer estudiarlo supeditando la decisión, en cualquier caso, a la estabilidad presupuestaria.
Algo muy parecido a lo que ha sucedido con la moción que ha presentado Ciudadanos posteriormente que solicitaba exactamente eso, la bonificación o becado del servicio de guardería para aquellas familias con bajos ingresos que acrediten el cumplimiento de unos requisitos. Moción desestimada con el voto en contra de los ediles del Partido Popular argumentando que ya existe una ordenanza que regula las subvenciones municipales y emplazando, en cualquier caso, a la oposición a hablar de nuevo cuando se conozcan las tarifas que deberán afrontar los usuarios.
Finalmente, la Alcaldía ha revelado que se encuentra tramitando la bajada de la contribución urbana, IBI, para el año 2018, hasta el mínimo que económica y presupuestariamente se pueda, aproximándolo al mínimo legal del 0,40 actual, aun a costa de generar un menor superávit por los menores ingresos. Con ello se pretende paliar la subida de los valores catastrales de los inmuebles y el gravamen a las familias.




