Con olor a tomillo e incienso por las calles, la localidad de Calvarrasa de Abajo ha arrancado sus fiestas con la tradicional procesión de Corpus Christi y la bendición de los bebés nacidos durante este último año. Una cita que la localidad mantiene en jueves y que ha servido de inicio de las celebraciones que se prolongarán hasta este domingo.
La procesión ha recorrido el breve tramo entre la iglesia parroquial y el Ayuntamiento de la localidad, donde tradicionalmente se coloca un altar, y donde el párroco ha procedido a la bendición de los más pequeños.

Tras los actos religiosos y el tradicional vermú, los vecinos han disfrutado de la primera de las tres comidas populares organizadas por el Ayuntamiento. La paella se ha repartido en el frontón con una previsión de unas 1.000 personas.

Las celebraciones continuarán a lo largo de la tarde con un taller de grafitis a cargo de Roberto Becerro y discoteca infantil para los niños y después para los mayores.




