La presencia de metolacloro ‘ligeramente superior a lo que la legislación considera apta’ ha obligado al Ayuntamiento de Cantalpino a advertir a sus vecinos de la imposibilidad de beber o cocinar con el agua del grifo. El Consistorio ha emitido un bando en el que avisa a sus vecinos de que esta sustancia, procedente de herbicidas utilizados en los cultivos donde está el pozo del suministro, está presente en la red y que, por tanto, no se puede consumir. Lo que si pueden hacer los vecinos es utilizarla para el resto de usos, como el aseo personal, lavado de ropa o limpieza.
Mientras se soluciona el problema, el Ayuntamiento ha anunciado que suministrará agua de forma gratuita a los vecinos mediante cisternas desde este viernes. Los vecinos podrán llenar sus garrafas en el almacén municipal de 9 a 13 y de 16 a 18 horas y el sábado podrán hacerlo de 9 a 13.
Mientras tanto, el Ayuntamiento avisa que se están realizando nuevos análisis que se repetirán hasta que el nivel de metolacloro esté dentro de los límites permitidos. No es la primera vez que esto sucede, ya que la presencia de metolacloro se ha dado en diversas ocasiones desde el año 2014, algo que incluso Ecologistas en Acción ha denunciado exigiendo mejoras en el acuífero.




