Hace cuatro años el Ayuntamiento de San Cristóbal de la Cuesta denunció que alguien había robado su puente. Aunque no fue un robo de un día para otro, sino que fue un expolio que se fraguó poco a poco. Un día una piedra, otro día dos y así hasta que de los tres arcos de medio punto originales que conservaba el puente de Aldealama solo quedaron dos. La constante retirada de piedras hizo que poco a poco el puente perdiera su estructura. Cuatro años después de esta denuncia, Hispania Nostra ha incluido este bien patrimonial en su Lista Roja del Patrimonio.
El motivo por el que ha entrado en la famosa lista que denuncia el mal estado de bienes culturales y patrimoniales es la "progresiva desaparición del puente". De hecho, de los cinco arcos originales solo se conservan dos de sus ojos. El puente, que servía para cruzar el arroyo de la Encina en el camino de Aldealama, en San Cristóbal de la Cuesta, no tiene ninguna protección específica a pesar de que la Junta de Castilla y León propuso que fuera considerado con Bien del Patrimonio Cultural de Castilla y León y protegerlo a través de normas urbanísticas municipales.
Su origen es del siglo XVIII, de hecho, el arco principal tenía tallada la fecha 1737, año que se cree que corresponde a su fecha de construcción.

Actualmente Salamanca cuenta con un total de 57 bienes incluidos en la Lista Roja de Hispania Nostra. Solo en lo que llevamos de este 2023 han sido cinco los bienes que se han incorporado. Además del Puente de Aldealama, han entrado en 2023 en la Lista Roja el Acueducto de San Giraldo, en Ciudad Rodrigo; la Fábrica de Ladrillos de Babilafuente; la Casa de Salvador San José en Salamanca y el Palacio del Marqués de Caballero en Aldeadávila de la Ribera.




