Tras un incendio forestal queda desolación y años de recuperación de la flora y la fauna. También quedan huellas y restos que, si se saben leer, indican dónde se inicia el fuego y cuál es su trayectoria, algo fundamental para determinar si un incendio es provocado, es accidental o por causas naturales. Este es el trabajo de los agentes forestales especializados en investigación de incendios que la Junta de Castilla y León tiene en Salamanca. Su labor es determinar la causa de cada uno de los incendios forestales que hay en la provincia, un trabajo que hacen sobre el terreno y que requiere de formación especializada, mucha precisión y un sexto sentido para detectar las pistas que deja el fuego.

Estamos en Cabrerizos, muy cerca del conocido como Huerto de Fray Luis que hace unas semanas sufrió un incendio. En este punto, José María Gómez, Mario Martín y Francisco Comuñas, tres agentes medioambientales especializados en el análisis de las causas de los incendios forestales, nos muestran cómo es su trabajo y despliegan sus herramientas para determinar su origen. Su labor es meticulosa, se trata de ir poco a poco leyendo el terreno. En este caso el punto de origen del incendio está claro por los restos encontrados en el terreno, todo indica que una batería explotó. Para determinar el comportamiento del fuego marcan todo el espacio con banderas de colores que determinan los puntos que llaman su atención. A su alrededor estan las pistas que determinarán como se desarrollaron los momentos iniciales del incendio.
Explican la manera de trabajar cuando se enfrentan a un terreno quemado. "Cuando se llega a un incendio, por la geometría y la llegada de los primeros medios se determina el área de inicio, se trabaja directamente en esa zona para determinar el punto de inicio. Cuando se llega al área se trabaja con cuidado", aseguran. Dependiendo del tipo de incendio "a veces se hace un tamizado que consiste en hacer unas calles que se marcan con hilo y se va avanzado con el imán, la lupa y el detector de metales". Este minucioso trabajo "se hace cuando se sospecha que se ha usado un medio de ignición de retardo, una mecha, una caja de cerillas al final de una vela e incluso una barra de incienso". Las posiblidades son tantas como la imaginación de los incendiarios en el caso de los incendios provocados.

"Las banderas sirven como método para llegar al punto de inicio", aseguran. Los agentes forestales trabajan con el método de la evidencia física analizando el patrón de quema que todo incendio tiene. "Cuando el fuego va quemando va marcando zonas de exposición y protección", aseguran. Cuando se enfrentan al terreno van viendo estos factores siguiendo el rastro que deja el fuego si hay piedras o elementos ajenos a la naturaleza donde un lado está más quemado o por la vegetación. Por ejemplo, la gramínea siempre cae del lado contrario al avance del fuego. "Todo eso es el patrón de quema y los indicadores se van marcando". Las condiciones meteorológicas tamibén influyen. Si el incendio se produce en un día de viento la dirección es muy clara, sino puede ser errática.
"El rojo marca el avance del fuego, el amarillo el retroceso y el blanco aquellos elementos que se salen del patrón de quema"
Todos estos indicadores dicen que en el caso de este incendio en Cabrerizos, alguien hizo explotar una batería de dimensiones considerables. La explosión ha quedado marcada en el terreno tanto por el fuego de retroceso, como por los restos de batería exparcidos por el terreno y es clara la dirección del fuego.

A la hora de determinar el origen de un incendio, los agentes forestales también tienen en cuenta el cuadro indicador de actividad, es decir, si el terreno afectado mantiene actividasdes relacionadas con la ganadería, agricultura, apicultura, etc. El 80 por ciento de los útlimos incendios sufridos en Salamanca son consecuencia del uso de maquinaria agrícola, mientras que los fuegos intencionados han bajado. El motivo, mayor concienciación, menos población en el medio rural y la falta de beneficios que ofrece la tierra quemada gracias a los cambios normativos de los últimos años. Aun así, todavía hay zonas y términos municipales donde los incendios provocados son habituales. En estos casos el informe es muy exhaustivo. "Todos los incendios se investigan", aseguran, pero "cuando hay una causa que puede terminar en un juzgado o en una reclamación de daños se hace un informe ampliado ya que siempre tienes que demostrarlo, aunque la causa parezca clara".
Para determinar la zona de origen de un incendio es una ventaja poder determinarla desde el aire. En este caso en Salamanca hay tres unidades helitransportadas y tres de los agentes medioambientales que investigan incendios vuelan en ellas con los bomberos como directores de extinción. "Es una ventaja porque son los primeros que llegan al incendio y ya ven donde está el inicio del fuego".




