Las narraciones populares que forman parte del conocimiento de una sociedad tienen un origen común que va evolucionando de generación en generación, adaptándose a cada zona para adquirir unas determinadas características sociales y culturales que la confieran de singularidad. En el inicio de los tiempos, cuentos, fábulas, mitos y leyendas coincidían en el fondo, transformándose la forma de acuerdo a las costumbres de cada pueblo. Así, en la provincia de Salamanca se encuentra un peculiar cuento de la lechera. Es la ‘migá’ de Abusejo.




