El Ayuntamiento de Cantaracillo ha declarado no apta para el consumo humano el agua del grifo, según un bando emitido por el consistorio. Según han explicado, la restricción se ha dado debido a los altos niveles de uranio, por lo que no podrá utilizarse ni para beber, ni para preparar alimentos ni para cocinar.
El propio consistorio ya se encuentra trabajando en solucionar el problema, instalando una planta de tratamiento por ósmosis inversa en la red de abastecimiento municipal. También han expuesto que “debido a la complejidad de la técnica de montaje, los plazos de entrega del fabricante y los periodos obligatorios de pruebas de seguridad sanitaria, los trabajos mecánicos y analíticos se prolongarán durante unas semanas”.
Así pues, el Ayuntamiento de Cantaracillo ha colocado un depósito de agua en la cochera del consistorio, en la calle Medina, número 21, donde todos los vecinos podrán recoger agua para beber y cocinar. Los horarios serán de lunes a viernes de 8:30 a 20:30 horas, y sábados y domingos de 10:30 a 18:00 horas.
Hace unos meses, el mismo Ayuntamiento declaraba el agua no apta por el mismo motivo, De momento, hasta que llegue 0.03 mg/l no se podrá consumir.




