El varón de iniciales A.G.N. que en la mañana de este miércoles, 27 de marzo, debía sentarse en el banquillo de acusados del Juzgado de lo Penal número 1 por, presuntamente, robar el cepillo de la iglesia de San Miguel de Valero, no ha comparecido a la vista oral, por lo que se ha tenido que suspender el juicio hasta dar con su paradero. El acusado se enfrentaba a una condena de 2 años y 3 meses de cárcel por su reincidencia.
Los hechos, según recoge el escrito de calificación del Ministerio Fiscal, tuvieron lugar el 26 de marzo de 2018, cuando el hombre, que cuenta con antecedentes penales por robo, lanzó una piedra de grandes dimensiones contra un cristal de la iglesia, por el que pudo acceder al interior, trepar y entrar a la sacristía e inmediatamente después al templo. Allí forzó el cajón de los donativos y se apoderó de parte de la recaudación, entre 20 y 30 euros que había en el interior.
Se da la circunstancia de que los vecinos del pueblo arrimaron el hombro de forma inmediata para reparar los daños causados en el interior de la iglesia, por lo que nadie reclama por lo ocurrido. Sin embargo, el propio párroco envió un escrito al Juzgado pidiendo que se haga "justicia" y el caso sirva de ejemplo, ya que en el interior de las iglesias hay muchos objetos y tallas de valor artístico que no pueden verse desamparadas.




