La Guardia Civil ha reforzado la vigilancia en las localidades evacuadas por los incendios forestales que afectan a la provincia de Ávila y a la sierra oeste de la Comunidad de Madrid con el objetivo de prevenir robos, evitar el acceso de personas no autorizadas y facilitar el trabajo de los equipos de extinción.

Según informó este sábado el Instituto Armado, el dispositivo cuenta con el apoyo de las patrullas de Seguridad Ciudadana y de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS), que mantienen presencia permanente en los municipios desalojados para garantizar la seguridad de los inmuebles y controlar los accesos.
En total, 1.085 agentes permanecen desplegados en las zonas afectadas, apoyados por 60 vehículos y dos helicópteros que realizan labores de vigilancia aérea para seguir la evolución de las llamas y supervisar la situación en las localidades afectadas. Entre sus cometidos también figuran la evacuación de la población cuando así lo determina la dirección de la emergencia y el corte de carreteras para garantizar la seguridad y facilitar la actuación de los servicios de extinción.





