La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal a nivel nacional dedicada, presuntamente, a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual.
Según ha informado la propia Policía Nacional, hasta el momento se han producido once detenciones y se han liberado a dos víctimas, después de llevar a cabo registros en clubes de Valladolid, Salamanca y Palencia; interviniendo documentación, armas blancas, estupefacientes y cerca de 7.000 euros en efectivo.
La red captaba a mujeres de origen latinoamericano que residían en España en situación de vulnerabilidad, haciendo uso de falsas promesas. La investigación se inició por declaraciones prestadas por dos víctimas ante agentes de Policía Nacional, pudiendo determinar la existencia de una organización criminal de origen dominicano, principalmente, con un reparto marcado de funciones.
Una vez captadas las víctimas, eran trasladadas a clubes utilizados para explotación sexual ubicados en Salamanca, Valladolid y Palencia; llevando a cabo desplazamientos constantes entre los distintos clubes para tratar de dificultar la actuación policial.
Según la información policial, los clubes permanecían cerrados con llave durante el día para que las mujeres no pudieran abandonar el lugar, teniendo prohibido pasar el día libre fuera del club. Además, tenían que cumplir jornadas de trabajo que iban desde las 16:00 a las 500 horas, llegando a prolongarse incluso más tiempo si lo requerían los clientes.
Las mismas fuentes apuntan que de los beneficios, las mujeres percibían menos del 50 por ciento de lo que se cobraba por servicio y en algunos casos, las mujeres no eran informadas previamente de las condiciones o de que iban a ser obligadas a ejercer la prostitución, llegando a dejarlas sin comer si no accedían.
Control total y condiciones insalubres
La operación se llevó a cabo durante el mes de mayo cuando se procedió a la detención de once miembros de la red. Seis en Valladolid, dos en Madrid, dos en Palencia y uno en Salamanca, además de llevar a cabo registros en los clubes situados en las provincias de Castilla y León.
En estos registros los agentes pudieron encontrar documentación relacionada con explotación sexual, armas blancas y cerca de 7.000 euros en efectivo.
Según destaca la Policía Nacional, entre los “efectos hallados en uno de los clubes destaca un manual en el que se recogían instrucciones precisas sobre el funcionamiento del establecimiento y el control de las mujeres, tales como la obligación de entregar las llaves de las habitaciones al bajar, la prohibición de salir con clientes fuera del local o el pago anticipado de los servicios sexuales a los encargados de los respectivos clubes”.
Del mismo modo, durante los registros se pudo comprobar las condiciones deficientes de habitabilidad en las que residían las víctimas, presentando un estado muy sucio, con insectos y trampas para ratas.
Por otro lado, el operativo permitió hallar diversas sustancias como ‘speed’, así como medicamentos para la difusión eréctil, distribuidos sin control sanitario ni receta médica.



