Un hombre de Salamanca entregó más de 1.000 euros después de ser sometida durante semanas a amenazas y extorsiones a través de WhatsApp. La Guardia Civil ha logrado esclarecer los hechos e identificar al presunto responsable, tras analizar las comunicaciones, los teléfonos utilizados y los movimientos bancarios.
El caso comenzó después de que la víctima, mientras se encontraba con un grupo de amigos, contactara desde su teléfono con varias mujeres con la intención de contratar sus servicios. Al decidir no continuar, bloqueó los números de teléfono utilizados.
Un mes y medio después comenzaron las amenazas. La víctima empezó a recibir mensajes desde un número desconocido en los que se le reclamaban distintas cantidades de dinero y se le amenazaba con matarle a él y a sus familiares.
El presunto extorsionador llegó incluso a enviarle imágenes de violencia extrema para aumentar la presión. Cuando la víctima bloqueaba uno de los números, las amenazas continuaban desde otras líneas telefónicas.
Ante el temor, el afectado realizó varias transferencias por un importe superior a 1.000 euros, aunque las exigencias económicas no cesaron. Finalmente, decidió denunciar los hechos ante la Guardia Civil a través de su Sede Electrónica.
Investigación de la Guardia Civil
La denuncia fue recibida por la Oficina Nacional de Recepción Electrónica de Denuncias (ON-RED) y trasladada al Equipo @ de la CiberComandancia, que inició la investigación.
Los agentes analizaron las conversaciones, los diferentes números desde los que se habían realizado las amenazas y las transferencias bancarias efectuadas por la víctima. Con toda esta información pudieron reconstruir la operativa y esclarecer el delito de estafa cometido mediante amenazas y extorsión.
La investigación contó también con la colaboración del Equipo @ de la Guardia Civil de León. Las diligencias fueron finalmente remitidas a la autoridad judicial competente en la ciudad de León.



