Martes y trece. Mal augurio. Si encima el día comenzaba con tormenta, dejando el albero de La Glorieta como una piscina en algunas partes junto a tablas, la situación no mejoraba. Y si además el cartel venía precedido de dos sustituciones, al final una de las corridas en las que se esperaba lleno en la plaza, o casi, se ha quedado con media entrada.
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Muchos aficionados de tendidos se echaron para atrás en el último momento, algo que se pudo percibir porque por contra los asientos cubiertos estaban repletos. Y así, el famoseo también se quedó en casa y pocos son los rostros VIP que se dejan ver por La Glorieta.




